De acuerdo con la última encuesta nacional de Synopsis Consultores (1.585 casos relevados entre el 12 y el 15 de mayo), la preocupación por la inflación se desplomó a mínimos históricos, siendo desplazada por el temor a perder el puesto de trabajo y la imposibilidad de llegar a fin de mes con ingresos licuados.
El estudio detalla esta compleja radiografía socioeconómica a través de cuatro variables críticas de percepción ciudadana.
Fuerte caída del poder adquisitivo
Al consultar de forma directa sobre la evolución de los ingresos en los últimos 12 meses, el veredicto es que el 59,9% de los encuestados afirmó que su poder adquisitivo está “peor o mucho peor” (un 33,3% se inclinó por la opción máxima de deterioro). En la vereda opuesta, apenas un 20,6% percibe estar “mejor o mucho mejor”, mientras que un 18% no notó cambios.
El dato político radica en la segmentación por voto: incluso entre los votantes oficialistas de La Libertad Avanza (LLA), casi un 30% admitió que su situación económica empeoró en el último año.

Cambios en el podio: el desempleo supera a la inflación
La serie histórica que mide los principales problemas que afectan al país reflejó un quiebre estructural. El desempleo se consolidó en el primer puesto con el 33,2% de las menciones, seguido de cerca por la corrupción (28,3%).
La inflación, que a fines de 2023 arañaba el 65% de la preocupación nacional, se hundió hasta el tercer lugar con apenas un 11,2%, quedando prácticamente empardada con la inseguridad (9,6%) y la educación (8,8%). El gráfico de líneas temporales expone con claridad cómo la curva del desempleo cruzó hacia arriba a la de los precios a mediados del año pasado y no paró de crecer.

La trampa de los ingresos
Cuando el estudio profundiza estrictamente en las “principales preocupaciones económicas”, el corazón del problema ya no es el costo de los productos, sino el valor de la fuerza de trabajo. El 47,1% de los argentinos señaló que el principal problema son los “salarios bajos”, una tendencia que viene en alza consecutiva mes a mes desde enero.
Bastante más atrás se ubican la falta de empleo (18,7%), el peso de los impuestos altos (13,8%) y la inflación (10,1%). En este ítem, la brecha de percepción según el signo político es total: para el 56,5% de los votantes opositores (Frente Patria) el drama son los sueldos, mientras que el votante libertario reparte sus quejas entre los salarios (36,1%) y los servicios públicos caros (27,1%).

Balances en rojo y cautela para lo que viene
La encuesta analiza las perspectivas cruzadas entre lo personal y lo nacional. En el plano retrospectivo (comparado con un año atrás), el pesimismo domina: el 52,1% cree que la situación del país empeoró y el 49,6% afirma lo mismo sobre su economía familiar.
Sin embargo, en el plano prospectivo (mirando a mayo de 2027), aparece una leve luz de resistencia: aunque el 43,5% cree que el país estará peor dentro de un año, a nivel personal el pesimismo bajó al 35,1% y un significativo 28,3% conserva la expectativa de que su situación económica individual logre mejorar, exponiendo que una parte de la sociedad tiene esperanza a mediano plazo.

