Luego de asistir este mediodía a la asunción de Luis Arce como nuevo presidente de Bolivia, Alberto Fernández regresó al país y antes de llegar a Buenos Aires hizo escala en Jujuy para acompañar a Evo Morales en su regreso a Bolivia.
El mandatario argentino hizo base en la ciudad fronteriza de La Quiaca, donde pasará la noche. Este lunes, Fernández participará de un acto en el Puente Internacional “Horacio Guzmán” que servirá como despedida del país a Evo Morales.
En su visita a la ciudad jujeña, Fernández caminó por las calles y saludó a los vecinos. Sin embargo, la agenda política del presidente no contempla encontrarse con la dirigente de la Tupac, Milagro Sala, que se encuentra detenida en su vivienda en la causa que se le sigue por el desvío de fondos para la construcción de viviendas sociales.
De la misma manera, Fernández tampoco se reunirá con el gobernador radical Gerardo Morales, aunque el mandatario provincial ha dado varias señales al Gobierno nacional y ha tomado distancia de Mauricio Macri.
El que sí se reunió con Sala fue Evo Morales, que visitó a la dirigente kirchnerista en su casa del barrio Cuyaya, de San Salvador de Jujuy. Y si bien Fernández evitará el encuentro con Sala, el que estuvo fue un funcionario del Gobierno nacional, el ministro de Cultura, Tristán Bauer, que acompañó a Morales.
“Que hoy esté acá siendo solidario conmigo, con la prisión que estoy teniendo, es un gesto de que es un excelente compañero, que se dedicó a militar continuamente, formó conciencia y ha devuelto dignidad a los hermanos boliviano”, resaltó Sala sobre la presencia de Evo.
“Comparto tu lucha, tarde o temprano llega la justicia”, expresó Morales y cerró: “Mucha fuerza, mucho trabajo, estamos contigo y vamos a luchar por los pueblos”.

Evo se iba a reunir en la noche de este domingo con el presidente Fernández en La Quiaca, previo a la despedida oficial de este lunes.
