Las estrellas han hecho público su problema y así han intentado superarlo. Algunos de los síntomas que reúnen los adictos al sexo incluyen un patrón repetido de fantasías sexuales y el recurrir a la actividad sexual en respuesta a estados de ánimo desagradables como el estrés o la depresión.
Hugh Jackman
Diagnóstico. El actor australiano Hugh Jackman (Sídney, 1968) siempre trata de epatar a su público con sus declaraciones en las que se jacta de su virilidad y su potencia. Pero quizá exageró cuando reveló que era capaz de aguantar seis horas haciendo el amor sin parar gracias al sexo tántrico, cosa que le habría provocado una adicción al sexo.
Tratamiento. Renunció a las clínicas y Jackman ha optado por centrarse en su mujer y hacer una especie de ‘terapia de alcoba’. Él y su mujer, la actriz y productora Deborra-Lee Furness, llevan casados desde 1996. Y parecen felices.

Hugh Grant
Diagnóstico. Hugh Grant (Londres, 1960) estaba llegando a la cima en 1995, gracias a taquillazos como ‘Cuatro bodas y un funeral’ o ‘Sentido y sensibilidad’, en los que ejercía de amable galán de ojos azules. En su vida privada, llevaba ocho años emparejado con la actriz y ‘top model’ Liz Hurley. Por eso, sorprendió cuando fue arrestado practicando sexo oral en su coche con una prostituta. Amén de un monumental enfado de su novia, este suceso provocó un escándalo a nivel mundial que afectó a su carrera y le obligó a confesar su adicción al sexo.
Tratamiento. Tras pedir perdón públicamente en un programa de televisión, Grant fue perdonado por su novia con la condición, eso sí, de que se hiciera un examen de VIH. Así, poco a poco, el actor recuperó su prestigio. Pero pronto volvió a las andadas. Cambió de pareja (se emparejo con Jemima Khan) y fue sorprendido otra vez alternando con prostitutas. Y es que, como dijo Divine Brown, la exmeretriz con quien lo pillaron en el 95: “Hugh no puede controlar sus impulsos, por eso nunca será fiel”.

Britney Spears
Diagnóstico. Si hacemos caso de la indiscreta biografía publicada por su exguardaespaldas, Britney Spears (Misisipi, 1981) tenía “un apetito sexual enorme”, y en sus giras se atiborraba de alcohol y drogas para sumergirse en bañeras de hidromasaje y camas redondas donde hacía de todo: “Sexo con mujeres, tríos, orgías…”. El exempleado asegura que la estrella llegó a acosarlo sexualmente, y ella misma reconoce en el documental ‘I am Britney Jean’ sus excesos amatorios. Su exnovio Kevin Federline ha confirmado estas tesis.
Tratamiento. A principios de enero de 2007, Britney anunció a bombo y platillo que había tomado una decisión drástica para moderar sus apetitos: no tener sexo durante seis meses. Pero menos de un mes después lo incumplió. En la actualidad, la cantante sigue batallando con su adicción, que según ella está asociada a un trastorno bipolar con picos de euforia que la empujan a la ninfomanía. Para evitar tentaciones, ha prohibido a los bailarines de su gira tener sexo y beber alcohol.

David Duchovny
Diagnóstico. El actor saltó a la fama interpretando al flemático agente del FBI de ‘Expediente X’, pero su personalidad está más cerca de su otro papel más conocido: el del escritor de ‘Californication’, que suaviza su frustración a base de sexo. La diferencia es que Duchovny (Nueva York, 1960) prefiere el sexo virtual al real: según dijo, siempre fue fiel a su mujer, pero no puede controlar su impulso de navegar por sitios pornográficos en Internet.
Tratamiento. “Acabo de entrar de forma voluntaria en una clínica para tratarme de mi adicción al sexo. Pido respeto para mi mujer y mis hijos mientras nos enfrentamos al problema como familia”. Fueron las palabras de Duchovny en agosto de 2008. Pese a que, según propia confesión, acabó curándose de su trastorno, ya era demasiado tarde, y no pudo salvar su matrimonio.

Ozzy Osbourne
Diagnóstico. Casado con su esposa Sharon desde 1982, parecía que el cantante de Black Sabbath tenía una de las relaciones más sólidas del rock. Pero las apariencias engañan. Ozzy Osbourne (Birmingham, Reino Unido, 1948) no solo le fue infiel a su mujer con incontables mujeres, sino que durante cuatro años tuvo una relación paralela (según él “puramente sexual”) con su peluquera, treinta años menor que él. Cuando se descubrió, su esposa lo abandonó.
Tratamiento. En agosto de 2016 Ozzy reconoció: “Llevo seis años tratando mi adicción al sexo y hacerlo público me sirve para tomarme en serio la terapia”. Estas declaraciones sirvieron para que su mujer volviera a su lado. “No me imagino la vida sin él, a pesar de que sea un perro sucio. Pero va a pagar por lo que me ha hecho”, dijo Sharon, expeditiva. En la actualidad, Ozzy continúa con su terapia y ha pedido perdón, tanto a su esposa, como a todas las mujeres con las que ha estado solo para satisfacer su lujuria.

Lindsay Lohan
Diagnóstico. La vida de Lindsay Lohan (Nueva York, 1986) va siempre unida al exceso. A la actriz le gusta vivir intensamente. En cuanto al sexo, un ex novio de la actriz, Riley Giles, reveló en una entrevista: “Definitivamente, Lindsay es ninfómana. Es una salvaje en la cama. Teníamos sexo varias veces al día, y por la noche quería más. Era insaciable. Y con todos los chicos le ocurría lo mismo”.
Tratamiento. Lindsay ha luchado contra su toxicomanía internándose en centros de desintoxicación. Sin embargo, parece que la falta de drogas potenciaba aún más su hipersexualidad. Según fuentes de un centro de rehabilitación de Utah, la actriz no dejaba de ligar con otros pacientes, y “tenía constantes sueños eróticos con antiguas parejas, como Calum Best, Wilmer Valderrama o Jared Leto”. Sus psicólogos le pusieron en tratamiento para hacerle entender que estaba reemplazando una adicción por otra.
Al salir del centro, tuvo relaciones de pareja con diferentes mujeres, aunque aclaró que en realidad no era lesbiana, ni bisexual, solo una hetero en busca de nuevas experiencias. Los últimos rumores aseguran que se ha convertido al islam: ¿una nueva terapia para salir de su vicioso círculo?
