Tras la difusión de un polémico video en redes sociales, la Policía de los Países Bajos investiga internamente el uso de la fuerza de varios agentes durante la detención de una embarazada en un centro de refugiados.
Los hechos ocurrieron el 19 de mayo en un centro de acogida de la localidad de Zeist. Los agentes se trasladaron al lugar tras recibir una alerta por amenazas y vandalismo, donde presuntamente se estaba empleando un cuchillo.
Las imágenes difundidas en internet muestran a varios policías, un perro policía, un hombre y una mujer embarazada en un pasillo del centro.
🇳🇱‼️ | Un video grabado en un hospital de Países Bajos ha desatado indignación internacional después de mostrar a un agente derribando por la fuerza a una mujer embarazada durante un arresto. Las imágenes captan la reacción inmediata de su esposo al ver la caída, alimentando un… pic.twitter.com/TwlJGr3OUn
— UHN Plus (@UHN_Plus) May 30, 2026
En una de las grabaciones se observa cómo un agente aparta con fuerza a una mujer, que cae al suelo. Debido a esto, un hombre intenta acercarse a la mujer, pero es interceptado por los agentes y se produce un choque entre las partes.
Un hombre de 30 años fue detenido y posteriormente fue puesto en libertad. Las autoridades explicaron que la investigación del uso de la fuerza forma parte del procedimiento habitual que se aplica cada vez que agentes policiales recurren a medidas así, pero que en este caso decidieron informar públicamente sobre la investigación debido a la atención generada por los videos difundidos en internet.
La Policía indicó además que no tiene motivos para dudar de la autenticidad de las imágenes que circulan en redes sociales y reiteró que confía en la profesionalidad de los agentes implicados, y recordó que estos deben tomar decisiones bajo “una gran presión”.
El resultado de la investigación determinará si la actuación policial se ajustó a los protocolos y a las circunstancias con que los agentes se encontraron en el momento de la intervención.
