En primer lugar, nos situamos con rodilla en el suelo y la otra pierna más adelante con el pie apoyado. Después tiramos el cuerpo hacia delante, con la cabeza en flexión ligera, y tomándome el pie de atrás para levantarlo levemente.

 

El apoyo de las manos puede ser en la rodilla de la pierna no estirada en el suelo, dejando muestro cuerpo alineado entre las manos. En la foto se muestra la versión “manos en la rodilla”. Mantenemos veinte segundos sintiendo tensión agradable. Sin rebotar, repetí esta acción 5 veces.