Buenos días, a pesar de todo. Y Chávez dijo: “Este triunfo también va para la patria Argentina”. Y entre los argentinos chavistas se desató una fiesta de aquellas, Cristina bailaba joropo con su hijo Máximo, que como ha engordado mucho, es más máximo que nunca. Boudou se puso a ensayar un rock nuevo titulado “Le sacaremos el jugo al triunfo de Hugo”. Aníbal Fernández se tiño el bigote de rojo y redactó un proyecto de ley para que Venezuela sea declarada territorio nacional. Alicia Kirchner se miró en el espejo y se asustó mucho. D”Elía declaró: “Estoy muy contento, tengo ganas de pegarle a alguien”. Moreno dio cifras por las cuales, según el Indek, Chávez había ganado por el ciento cincuenta por ciento de los votos. Todo era algarabía en los ámbitos oficiales y se comenzó a levantar un murmullo hecho de intenciones, de deseos, de intereses que decía a soto voche: “una nueva reelección para Cristina, una nueva reelección para Cristina… Y claro, el resultado de Venezuela entusiasma, contagia, impulsa. ¿Ocurrirá, che? Bueno, mirá, Sosa, para eso debe haber primero una reforma de la Constitución y eso no es fácil. ¿Qué no es fácil? ¿Si a la reforma del 94 la arreglaron en una sola noche Menem y Alfonsín con pizza y champán? Sí, claro, pero suponete, Sosa, que haya reforma de la Constitución, ¿qué dicen las encuestas? Mirá, los encuestadores no se ponen de acuerdo, hay algunos que dicen que Cristina se vino abajo como elefante en parapente, otros afirman que si bien ha bajado un poco, ese poco no es mucho. Eso sí, todos se inclinan a imaginar que si hubiese elección en este momento, Cristina ganaría a chicote alzado, a pesar de un cacerolazo, de otro cacerolazo, y Moyano, y de los gendarmes y prefectores, y del Clarín, y Lanata y Perfil y TN. Porque no hay un opositor que pueda hacerle frente con alguna posibilidad. Yo creo que todo apunta a las elecciones que habrá de propiciar el año que viene, el 2013, las elecciones legislativas de octubre del año que viene. Si el oficialismo pierde, me parece que Cristina les va a sacar el cuerpo a las aspiraciones de sus seguidores, pero si gana, es posible que diga: “Argentinas, argentinos, voy a presentarme otra vez, porque este es un país de buena gente”. Ayer fue un día de festejo en los ámbitos oficiales y un día muy triste en los ámbitos de Magneto, porque tal vez esperaban una derrota de Chávez que pudieran ellos titular en primera página y con letras catástrofes, como diciendo: “Te va a pasar lo mismo, Cristina”. Hay veces que lo que ocurre en otros lados también forma parte de la realidad nacional y me parece que eso es lo que ha ocurrido con las elecciones en Venezuela, porque nuestra presidenta siempre siguió su línea de acción, quiero decir, nunca se deschavó.