1. English Breakfast: una taza es ideal para empezar el día.
El té English Breakfast es una combinación de té negro de Ceilán, del sur de la India, y de Assam, del noreste de la India.

Una taza de esta infusión contiene casi la misma cafeína que un café expreso (de 40 a 70 mg), pero al combinarse con L-teanina, hace que sea menos excitante y favorece la concentración. Sus catequinas, teaflavinas y tearubigininas, con efectos antioxidantes, previenen todo tipo de enfermedades.

2. Roiboos: una alternativa más tranquila al té negro o verde.
Si el sabor del té no te convence o si sos sensible a la cafeína, podés tomarte un rooibos (Aspalathus linearis), una infusión rojiza originaria de Suráfrica que no posee ni cafeína ni teína.

Es un potente antialérgico: el contenido en aspalatina y quercetina le confiere propiedades antihistamínicas. También es un gran antioxidante.

3. Gunpowder: un té verde con todo su potencial intacto
El gunpowder es una variedad de té verde cultivado y elaborado en la provincia china de Zhejiang. Es peculiar porque las hojas se enrollan para que conserven mejor sus propiedades.

El té a la menta típico del Magreb se hace con este tipo de té. También posee cualidades digestivas.

4. Té a la naranja: infinidad de posibilidades aromáticas.
El té combina perfectamente con infinidad de aromas de flores, frutas y especias.

Una mezcla muy popular es la de naranja, canela y miel. Debido a la acción positiva de la canela y la miel sobre los niveles de glucosa se recomienda para adelgazar. 

5. Té con flores: infusión de té verde con lavanda
Encuentra la paz en una taza caliente. Esta combinación de té verde con lavanda y un toque de rosas te relajará. 

Ingredientes para 2 tazas:

2 cucharaditas de té verde
4 cucharadas de flores secas de lavanda y rosas

Preparación:

Mezclá el té verde con las flores secas de lavanda y rosas y luego agregale agua caliente hasta que large todo su aroma, color y sabor.