En el Gobierno creen que la Armada Argentina ocultó desde el inicio de la tragedia que el submarino ARA San Juan alertó mediante 8 llamadas por teléfono satelital que sufría problemas graves en medio del océano. Por eso comenzó una investigación interna sobre el accionar de esa fuerza.

En el Ministerio de Defensa que comanda Oscar Aguad sospechan que la Marina no entregó a tiempo esa informción crucial que podría haber acelerado el sistema de búsqueda del submarino que cumplía una misión que tenía como destino Mar del Plata y había empezado en el puerto de Ushuaia. Y se perdió en un punto aún indeterminado del Atlántico Sur.

En los últimos días se confirmó que el capitán de fragata y comandante del ARA San Juan, Martín Fernández, llamó al menos 8 veces a la base naval de Mar del Plata detallando sobre desperfectos. Esa sede de la Marina retransmitió las “novedades” a la base de Puerto Belgrano, en el distrito de Coronel Rosales, donde se encuentra el Comando de Adiestramiento y Alistamiento.

El total de esas comunicaciones atendidas suma 55 minutos. Fueron entre la 1:11 del 15 de noviembre y las 7:36 de ese mismo día. La llamada más larga supera los 13 minutos.

Pero ni desde Mar del Plata ni desde Puerto Belgrano elevaron a sus superiores lo que sabían sobre ese buque pidiendo ayuda en estado crítico. La información recién le fue reconocida, a medias, al jefe de la Armada, el almirante Marcelo Hipólito Srur, el viernes 17. Es decir, dos días después del último contacto.

Lo mismo le pasó al ministro Aguad, quien se enteró de que el submarino estaba supuestamente “a la deriva” y ese mismo viernes 17, se pudo establecer ahora, ya había sufrido una explosión.