Los casamientos en Mendoza registraron una fuerte caída en casi una década. Mientras en 2009 contrajeron matrimonio 6.771 parejas, en 2018 este número se redujo un 17%. Los costos de la boda, el rechazo al compromiso y los proyectos a corto plazo figuran entre las causas de quienes deciden estar solos o llevar adelante una convivencia sin papeles.

La Ciudad de Mendoza fue el departamento con el descenso más marcado. En 2018 sólo 1.437 novios dieron el sí, contra 2.038 de 2009, lo que representa un 29% menos de bodas.

A esta comuna, le siguen San Martín (-28%); Rivadavia (-25%) y Santa Rosa (-23%), de acuerdo con los datos de la Dirección de Estadísticas e Investigaciónes Económicas (DEIE).

Por el contrario, el Registro Civil de San Carlos desposó 24% más de amantes en el último año. Aumento que se viene evidenciando en forma progresiva desde 2016. Mientras, General Alvear mostró un incremento de 7%.

La nota curiosa la dio La Paz, donde se mantuvo en 23 bodas anuales, con algunas variaciones en la década. El pico más alto se dio en 2013, con 33.

Las razones

La psicóloga María Inés Capmany (Mat. 1211) consideró que hay una resistencia de los jóvenes a los compromisos y a las ataduras. Sumado a un alejamiento de este grupo a pasar por la Iglesia.

Por su parte, la abogada Cecilia Zavala (Mat. 6577) agregó: “También se da que proyectan una convivencia a corto plazo de prueba y error, sin tener exigencias legales como los divorcios”.

Las especialistas afirmaron que los que pasan por Registro Civil, en tanto, son los que quieren consolidar lo familiar y un proyecto serio de futuro.

La decisión no resulta fácil si se tiene en cuenta que una fiesta puede costar entre $500 mil pesos y hasta $2 millones en una bodega o lujoso jardín con vista a la Cordillera de los Andes.

En este sentido, la wedding planner Gabriela Mastracusa opinó que el amor puede celebrarse con cualquier presupuesto. Sin embargo, confesó que “el factor económico” juega en contra de los enamorados.

“Deciden hacer algo más reducido e incluso hay gente que decide casarse afuera de la provincia por los altos costos. Asimismo hay muchos extranjeros que vienen a realizar su boda, entre ellos los brasileros”, contó.

Si bien sus clientes tienen un buen poder adquisitivo, la suba del dólar también impactó en el rubro donde los proveedores de este servicio tuvieron que restringir sus ganancias y llegar a acuerdos que beneficiaran a las partes.

Entre las preferencias para realizar este evento, las bodegas y los jardines están a la vanguardia. La locación se lleva un 30% del presupuesto, pero el mayor porcentaje está compartido entre el catering, las barras y las carpas, que sólo su alquiler tiene un valor de unos $150 mil.

Los agregados como músicos en vivo o fuegos artificiales, también tienen una fuerte carga al número final. Además del vestido, el cual muchas mujeres eligen comprarlo en Chile o viajar a Estados Unidos donde pueden obtener su traje ideal por 500 dólares. Aunque también un diseñador es codiciado porque puede hacer ajustes hasta el último minuto.

Hacer un acuerdo prenupcial

En lo que se refiere a la decisión de romper ese lazo, son las mujeres las que tardan un poco más porque se desvinculan estando en el matrimonio. “El proceso de duelo de la mujer se vive estando en pareja. Mientras que en el hombre se da diferente, cuando se separa”, comentó Capmany.

Zavala recomendó que la mejor forma de llevar un divorcio es hacer un contrato prenupcial que se puede hacer en el mismo Registro Civil o en forma privada con un escribano público. “Es un contrato de inscripción de una unión de hecho, en el cual cada uno detalla qué puso. Desde una cafetera hasta un auto y el día en dejen de vivir juntos cada uno se lleva los suyo”, dijo.