Referentes industriales y empresariales de la provincia se manifestaron ayer pidiendo que se amplíe el fondo anticíclico a otras actividades y que no se limite sólo a la vitivinicultura. Si bien los consultados celebraron la medida, insistieron en que debe ser una herramienta inclusiva para todos los sectores que atraviesen una crisis y que, de cara al futuro, deben considerarse actividades alternativas.

Consultado por El Sol, Daniel Ariosto, presidente de la Unión Comercial e Industrial de Mendoza (UCIM), destacó la iniciativa del Gobierno, que busca crear un fideicomiso de $1.000 millones, que en los próximos 4 años alcanzaría a los $4.000 millones, para asistir a la crisis que atraviesa el sector vitivinícola. Sin embargo, enfatizó que no debe ser sólo para la vitivinicultura, “quedaron excluidas otras actividades que son muy importantes”.

“No vemos que sea posible que algunas actividades sean beneficiadas, siempre son las mismas. No es que estemos en contra, ¡bienvenida esa ayuda! Pero los servicios quedaron fuera, el comercio y el turismo”, detalló, y agregó que este fondo debería contemplar a “todas las actividades, las pymes, que estén en la economía formal”.

Por su parte, Pedro Bizzotto, presidente de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de Mendoza (Asinmet) explicó que la creación de este fondo es necesario para auxiliar en caso de emergencias o crisis que atraviese “cualquier sector”. “No debe ser diferenciado, sino sumamente inclusivo, para todos los sectores que en algún momento sufran una crisis o algún tipo de hecho que lo amerite”, dijo.

Y agregó: “En este caso, es la vitivinicultura, pero el durazno, el tomate y el ajo también han tenido problemas. Por eso debería ser inclusiva para la industria en general, no exclusiva”.

Actividades alternativas

En tanto, Mauricio Badaloni, presidente de la Unión Industrial de Mendoza (UIM), destacó la necesidad de buscar salidas “alternativas para que esto no nos siga pasando”, como es el caso de potenciar la actividad petrolera.

Según detalló Badaloni, la creación del fondo anticíclico es una medida necesaria “por una cuestión de crisis”, aunque detalló que no es la primera vez que el sector vitivinícola pasa un difícil momento.

En ese sentido, destacó que, ante el inminente tratamiento legislativo del tema, “si va a haber una votación de todas las fuerzas políticas, que se incluyan las salidas de largo plazo, como la ampliación de la matriz productiva y la modificación de la ley 7.722”.

Además, refirió la necesidad de potenciar o brindar beneficios a las empresas de servicios petroleros. “En especial, lo vinculado al Fondo para la Transformación y el Crecimiento, que siempre está para la agroindustria, pero no para las actividades que más necesitamos y que dependemos de los ingresos de las arcas provinciales”, dijo.

Por su parte, Juan Viciana, vicepresidente de la UCIM, destacó el diálogo legislativo “y el input que ha generado el Poder Ejecutivo para contribuir en resolver no sólo la coyuntura que está viviendo la vitivinicultura, sino buscar soluciones más definitivas y permanentes, para no caer en estas situaciones que recurrentemente estamos teniendo”.

Otras medidas necesarias

Con referencia a otros sectores, como la metalmecánica, Bizzotto explicó: “Cuando decimos ‘tenemos poco trabajo, estamos en crisis’, el fondo anticíclico en ese caso no nos sirve, son otras la medidas que necesitamos”. Al respecto, destacó la importancia de la obra pública que requiera de la metalmecánica o que tenga una posibilidad de participación.

“Si viene una empresa a la provincia con el bono fiscal o ciertos beneficios generados por el Estado provincial o las comunas para que se instalen, entonces, buscar que se incentive o sugerir que el trabajo para dicha obra sea generado por empresas locales”, añadió Bizzotto.

El comunicado de la FEM

Las declaraciones de UIM, UCIM y Asinmet van en sintonía con el comunicado que emitió este miércoles la Federación Económica de Mendoza (FEM), donde hicieron pública una solicitud que le remitieron al gobernador Alfredo Cornejo. La entidad manifestó que la actividad provincia no es sólo vitivinicultura y destacó que sus miembros provienen de distintas actividades económicas.

Ante esto, la FEM se manifestó a favor de la creación del fondo anticíclico, pero, también pidió que “incluya a las otras actividades productivas de la provincia y que no sea sólo destinado a la vitivinicultura. De esta manera ayudaremos y protegeremos también las otras actividades, con lo que evitaremos una tendencia o promoción a un monocultivo”.