Los hombres podrían quedar embarazados dentro de muy poco gracias a los avances en el trasplante de útero, según un destacado experto en fertilidad.

El éxito de los trasplantes de útero en mujeres ha allanado el camino para que una operación similar se pueda llevar a cabo en personas nacidas varón.

El Dr. Richard Paulson dijo que ahora los vientres pueden ser trasplantados exitosamente en mujeres que nacen sin ellos. Las “mujeres trans” – personas que nacen biológicamente masculinas pero que han tenido una cirugía de cambio de sexo – también querrán un trasplante de útero.

Esto les permitiría gestar un bebé y no habría ninguna razón científica para que esto no suceda, agregó.

En los últimos meses se han reportado casos de hombres trans que tienen bebés – mujeres que han tenido operaciones de cambio de sexo para convertirse en hombres, pero que todavía tienen úteros funcionales.

El Dr. Paulson, presidente de la American Society for Reproductive Medicine, hizo su controvertida predicción en la reunión anual de la sociedad en San Antonio, Texas.

Cuando se le preguntó si alguien nacido varón podría tener un útero, el Dr. Paulson dijo: “Podrían tenerlo mañana”.

Añadió, sin embargo: “Sigue siendo un procedimiento muy complicado. Es un gran equipo, no es algo que alguien pueda hacer en un hospital comunitario”.

Paulson explicó que un problema es que la pelvis masculina no permitiría que un bebé pasara a través de ella porque es demasiado estrecha, por lo que un hombre tendría que dar a luz por cesárea.

Pero hay espacio dentro de un hombre para sostener un útero. El Dr. Paulson dijo que dosis de hormonas podrían ser necesarias para replicar los cambios que ocurren mientras una mujer está embarazada.

Sería necesario obtener un útero, ya sea de un donante vivo o de un donante con muerte cerebral, y una operación complicada de diez horas aproximadamente.

Una vez que el útero ha sido trasplantado, un embrión de FIV tendría que ser implantado. 

Paulson dijo que el campo de la “medicina trans” ahora se ha popularizado”, y agregó: “Sospecho que habrá mujeres trans que querrán tener un útero y probablemente obtendrán el trasplante”.

El trasplante de útero es todavía un procedimiento experimental.

El primero que dio lugar a un nacimiento con vida tuvo lugar en 2014, llevado a cabo por el Dr. Mats Brannstrom, de la Universidad de Gotemburgo en Suecia. El primer intento británico de trasplante de útero se espera que sea llevado a cabo el próximo año – en una mujer – por el Dr. Richard Smith del Imperial College London.

Al menos en el Reino Unido, sería ilegal que una clínica de fertilización in vitro cree un embrión con el propósito de implantarlo en un hombre bajo la Ley de fertilización humana y embriología de 2008.

Un acuerdo internacional, el Protocolo de Montreal, también estipula que los trasplantes de útero sólo deben realizarse en mujeres biológicas.

Julian Savulescu, profesor de ética práctica en la Universidad de Oxford, dijo que el trasplante de útero representa un riesgo “significativo” para el feto y el futuro niño.

Si bien podría haber un “beneficio psicológico” para la madre de llevar su propio embarazo, éste debería ser “sopesado contra cualquier daño psicológico al niño que nazca de esta manera atípica”.