Los republicanos conquistaron ocho años después el Senado de los Estados Unidos y con el dominio completo del Congreso obligarán al presidente Barack Obama a pactar para aprobar nuevas leyes en sus dos últimos años de mandato.

Los triunfos en West Virginia, Arkansas, Dakota del Sur, Montana, Colorado y Iowa aseguraron a los republicanos los seis nuevos puestos que necesitaban para lograr el mínimo de 51 escaños para controlar la cámara alta. El Senado, que renovó a un tercio de sus miembros, estaba dominado por los demócratas desde 2006.

Como se preveía, los republicanos confirmaron también su dominio en la Cámara de Representantes que controlan desde 2010 y que renovaba sus 435 puestos.

Así quedó el Senado.

Así quedó la Cámara de Representantes.

Así quedaron las gobernaciones.

Fuente: Washington Post