Como ya se había anunciado días después de la asunción de Javier Milei, el Gobierno nacional reducirá al mínimo la inversión en obra pública. En este sentido, el pasado jueves, el ministro de Economía, Luis Caputo, encabezó una reunión con empresarios del sector a quienes le confirmó que sólo se continuarán aquellos proyectos que presenten un avance de obra del 80%.

Según estimaciones privadas, sólo el 5% de las obras tienen ese porcentaje de avance. Esto ha provocado un parate total de la actividad del sector, en donde ya se perdieron más de 50 mil puestos de trabajo, indicaron fuentes empresarias.

En esta misma línea, la última encuesta a ejecutivos de la construcción que acompaña al informe de actividad que realiza de manera mensual el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec) reveló que el 77% de los empresarios cree que habrá una caída en los próximos tres meses del ritmo de trabajo en los proyectos de obra pública.

Por otra parte, durante la reunión con Caputo, los empresarios del sector plantearon al ministro que se autoricen los pagos de certificados de obra adeudados, que según fuentes privadas ronda los $350.000 millones.

En este sentido, desde el Palacio de Hacienda señalaron que recién se comenzarán a habilitar los pagos una vez que se termine una auditoria interna que está llevando a cabo el ministerio para poder pasar en limpio el monto final de la deuda con las constructoras.