El Fondo Monetario Internacional (FMI) empezó la crisis exhortando a los países a “gastar tanto como pudieran”, pero ahora pide, cuatro meses después, que estudien la puesta en marcha de impuestos para los más ricos.

“Los Gobiernos deben tomar medidas para mejorar el cumplimiento tributario, y evaluar la aplicación de impuestos más altos para los grupos más acaudalados y las empresas más rentables”, reclamó el director del Departamento de Finanzas Públicas del FMI, Vitor Gaspar.

“Los ingresos resultantes contribuirían a pagar servicios críticos, como las redes de salud y de protección social, en una crisis que ha afectado de manera desproporcionada a los segmentos más pobres de la sociedad”, sostuvo.

Una apreciación en la que también coincidió, 24 horas antes, la economista jefa del Fondo, Gita Gopinath: los impuestos, dijo, tienen que ser más progresivos y las grandes empresas tienen que pagar “lo justo” en un contexto de merma generalizada de los ingresos públicos.

“En un contexto de pandemia”, ha subrayado el exministro de Hacienda de Portugal en la rueda de prensa posterior a la presentación del informe semestral de fiscalidad global del organismo, “es importante que aquellos que mejor estén contribuyan a compensar a los más vulnerables. Y eso es algo que se aplica tanto a título individual en nuestras sociedades como para la comunidad internacional en apoyo a los países pobres”.