Un documento revela el diagnóstico psiquiátrico del oficial de policía Matías Martínez, acusado del asesinato de Úrsula Bahillo, que sigue conmocionando al país por la cantidad de veces que la joven efectuó las denuncias y ningún organismo evitó su muerte.

El legajo de Martínez indica que el 25 de septiembre se dio inicio a una carpeta psiquiátrica y que a partir de allí fue separado de la fuerza.

En los registros de la Policía Bonaerense, Martínez fue ingresado en la categoría F43 del código: reacciones a estrés grave, agudo o post-traumático y trastornos de adaptación.

En la investigación también se da cuenta de la larga lista de irregularidades que presuntamente habrían incurrido los organismos oficiales y la comisaría de la mujer, que hoy está intervenida.

Cansada del asedio de Martínez, Úrsula efectuó varias denuncias y hasta solicitó un botón antipánico, pero según consta en el expediente nunca se lo proporcionaron.

En medio de todo esto, constaban en el sistema sus dos causas previas. Una, de 2017, por amenazar a punta de pistola a su ex pareja en Rojas. 

La segunda, de junio de 2020, por abusar a la sobrina de 13 años de su pareja posterior en la zona de 9 de Julio, a casi 200 kilómetros de Rojas, con dos pedidos de detención formalizados por el fiscal Sebastián Villalba, rechazados o irresueltos por la Justicia tras testimonios en cámara Gesell de la víctima que lo señaló inequívocamente: la menor abusada sufre de una discapacidad mental.