Es increíble lo que avanzó la mujer durante el siglo pasado. Recordemos lo que fue la mujer allá por el 1900. La mayoría era un artículo de cama, un miembro privilegiado de la servidumbre, muchas veces, una pobre discriminada del amor.
En el siglo pasado, la mujer se abrió paso a caderazos limpios y fue pidiendo una igualdad de derechos con el hombre que, por siglos, la había hecho a un lado como si fuera un estamento menor de la vida. Ya sé que hubo sociedades matriarcales en la antigüedad, pero fueron la excepción.
Al parecer, en el siglo pasado, la mujer se cansó de habitar un mundo mandado por sus versus y escaló en la famosa pirámide social, reclamó trabajo y trabajó, reclamó estudios y estudió, reclamó igualdad de derechos y consiguió mucho, reclamó el mismo espacio dentro del amor y lo obtuvo.
Tal vez, este sea el siglo en el que comiencen a reclamar el mando. Y están en su derecho y tal vez nos convenga a todos. Puede haber una mujer en el horizonte de la Casa Rosada. Yo sé que hay mujeres que alcanzaron el poder y metieron la gamba hasta la liga. Margareth Tacher, entre los ingleses, e Isabelita, entre nosotros.
Pero, del otro lado de la balanza, pongamos a una Indira Ghandi o a una Golda Meier y vamos a ver quién sale ganando. Es el Día Internacional de la Mujer, como un admirar de ellas confeso, les deseo que tengan un feliz día. Aunque no cierro los ojos ante una realidad que dice que todavía hay discriminación. Pero algo han avanzado, caray,“has recorrido un largo camino, muchacha”, y mejor si aún quedan libertades por alcanzar.
