La senadora nacional mendocina Anabel Fernández Sagasti tiene grandes chances de convertirse en la presidente del bloque oficialista. Esa fue una de las principales conclusiones de la reunión que el presidente electo y su compañera de fórmula, Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner, mantuvieron este lunes para definir el gabinete y las autoridades legislativas de la administración que asumirá sus funciones el 10 de diciembre próximo.

En el caso del Senado, siguen las negociaciones para intentar unir al peronismo en un interbloque, un escenario que torna dificultosa la elección por anticipado de una figura para la conducción. Aunque uno de los avances en este esquema sería la unción de la ex candidata a gobernadora como presidenta del bloque del FpV.

Fernández Sagasti es exponente de La Cámpora y no sólo cuenta con el respaldo de la ex jefa de Estado. También desde el “albertismo” destacan a la dirigente mendocina. “Su figura tuvo un rol muy importante en el proceso electoral, hay mucha expectativa en la consolidación de su liderazgo en la provincia”, aseguró a fines del mes pasado Nicolás Trotta, uno de los referentes políticos de Alberto Fernández. “Es una mujer muy joven y comprometida con nuestro espacio político y la verdad es que la observo a Anabel no solo a nivel provincial, sino a nivel nacional”, agregó el coordinador de los equipos técnicos de Fernández, en diálogó con LVDiez.

Por otra parte, a la presidencia de Sergio Massa de la Cámara de Diputados podría sumarse la titularidad de Máximo Kirchner del interbloque que el peronismo conformaría en ese cuerpo parlamentario.

La posibilidad de que el hijo de la ex presidenta sea designado jefe del bloque de diputados del Frente para la Victoria cobró peso desde que comenzó a especularse con una eventual convocatoria a Agustín Rossi, actual titular de esa bancada, para el Ministerio de Defensa, cargo que ocupó durante los años 2013 y 2015, en el segundo mandato de Fernández de Kirchner.

La reunión

Fernández y la vicepresidenta electa se dieron cita en el departamento que la ex mandataria tiene en el barrio porteño de Recoleta, en Uruguay y Juncal, con el objetivo de delinear el armado del próximo gobierno, confirmaron fuentes del Frente de Todos.

Al salir del encuentro, Fernández consignó que la conformación de su gabinete está “básicamente” definida, aunque no brindó nombres.

“Hacía dos semanas que no la veía a Cristina, la vi muy bien”, declaró Fernández ante los medios, y completó: “Aprovechamos para charlar de todo, cuestiones personales y viendo cómo está el país”.

La reunión tuvo lugar después del regreso de Fernández de Kirchner de Cuba, donde estuvo dos semanas para visitar a su hija Florencia, quien se encuentra bajo un tratamiento de salud.

En el intercambio entre el mandatario y la vicepresidenta electa no sólo se abordaron los nombres para el próximo gabinete, que ya tienen “casi cerrado” -según indicaron a esta agencia fuentes del “albertismo”-, sino que además se delineó el esquema para los bloques legislativos del Frente de Todos.

Otros dirigentes que estarían cerca de ser confirmados en el futuro gabinete serían Daniel Arroyo, para la cartera de Desarrollo Social, y Santiago Cafiero, para la Jefatura de Gabinete.