De acuerdo con un estudio del Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI), 5 de cada 10 personas afirmaron que sufrieron algún tipo de trato diferente y perjudicial en el ámbito educativo, laboral y en la vía pública por tener obesidad, por sus rasgos físicos o vivir en situación de pobreza.
La actualización del Mapa Nacional de la Discriminación en Mendoza, que fue realizado en su edición anterior en 2013, fue difundido este lunes por el organismo, quien trabajó en la encuesta con la Universidad Nacional de Cuyo.
El documento revela que en los últimos 6 años, la percepción sobre situaciones de discriminación aumentó 10% en la provincia. Daniel Di Giuseppe, quien fue delegado del área en Mendoza hasta hace unas semanas y quien es el flamante Jefe de Gabinete del Ministerio de Salud, Desarrollo Social y Deportes de Mendoza, afirmó que “ha evolucionado la sensibilidad en la ciudadanía” y que ahora “percibe con mayor fuerza hechos que se habían normalizado”.
Según destaca el documento, el 82% de las personas encuestadas reconoció haber visto o vivido algún acto de exclusión. Sobresalen las categorías por tener obesidad/ sobrepeso (29,6%), por los rasgos físicos (21%) y por vivir en situación de pobreza (18%).
El informe destaca que mientras los varones asociaron en primer lugar a la discriminación como negación de derechos, las mujeres lo indentificaron con segregación o maltrato.
El sobrepeso es el principal motivo de discriminación que sufre la población femenina, aunque en el ámbito laboral, el “ser mujer” es el primero. En cambio, los varones dicen que la han sufrido por los rasgos físicos, el sobrepeso, la pobreza, el color de piel o por ser migrante latinoamericano.
Sin embargo, del total, sólo el 3% dijo que realizó una denuncia. A diferencia de la encuesta anterior, donde el 8% decidió registrar el hecho. Asimismo, el 48% reconoció conocer que existen leyes que sancionan estos tipos de actos.
En cuanto a los círculos donde se desarrollaron, 50 de cada 100 consultados comentó haber vivido o presenciado situaciones en el ámbito educativo. En segundo orden figura el ámbito laboral (33%), en tercero la vía pública (28,7%), en cuarto lugar bares o boliches (13,3% ) y en quinto el barrio o vivienda (7,6%), con un progresivo aumento de agresiones en redes sociales.
Aunque este último, figuró en el primer puesto en el ranking de la percepción que tienen las personas sobre los ámbitos donde son más evidentes la segregación o la negación de derecho. Un 84% reconoció que Facebook, Instagram o Twitter son utilizados para ofender.
Otro dato significativo es que el segmento de las personas de 30 a 44 años mostró una inquietud superior a la media provincial sobre la discriminación hacia las personas con VIH-sida.
Las personas jóvenes –18 a 29 años– expresaron una preocupación particular sobre las personas trans, las personas gays, lesbianas y bisexuales, y las que trabajan en la prostitución. Para el INADI, “estos datos permiten observar que existe en este segmento una intranquilidad notoria sobre las cuestiones relativas a la sexualidad y al trabajo sexual”.
Por esto, los mendocinos consideraron que las políticas de Estado deben orientarse a favor de las personas con discapacidad, las mujeres, niñas, niños o adolescentes, gays, lesbianas o bisexuales y los pobres.
