A nivel nacional, la región Cuyo representa sólo el 5% de las ventas online realizadas durante el 2018. En ese sentido, mantuvo el mismo porcentaje que el año anterior. Sin embargo desde el sector destacan que para poder mantener el mismo puesto, las ventas efectivamente crecieron.

El año pasado, el comercio electrónico facturó $229.760 millones a nivel nacional, creciendo un 47% con respecto al 2017. Esta suba es consistente con un 32% de aumento en las órdenes de compra (79 millones) y un 25% en los productos vendidos (120 millones).

La participación de Cuyo en las ventas es la que menos incidencia tiene con respecto a las demás regiones ya que sólo concentra el 5%, mientras que el Gran Buenos Aires alcanza el 37%, ubicándose en la cima del ranking.

“Buenos Aires viene en clara desconcentración, el área Centro vino absorbiendo ese crecimiento, que ya acumula el 35% casi igualando al Área Metropolitana. El resto todavía no tuvo un despegue por encima del promedio, pero va en progreso. En el caso de Cuyo, con un 5% del comercio electrónico total a nivel consumo, pero para mantener esa posición tuvo que crecer a una tasa de casi un 50%”, explicó Diego Urfeig, Director Ejecutivo de la Cámara Argentina de Comercio Electrónico (Cace).

Con respecto a la facturación, en 2018 Cuyo alcanzó los $11.488 millones, mientras que el año anterior fueron $7.815 millones. Si bien aún no hay una discriminación sobre cuál fue el porcentaje de la participación de Mendoza dentro de la región, desde la Cace adelantaron que la provincia siempre ha mantenido el liderazgo.

En ese sentido, destacaron que eventos como Hot Sale o Cyber Monday hacen posible que la oferta online se federalice cada vez más, lo que representa una oportunidad para las empresas regionales de participar en el comercio electrónico.

A su vez, la ubicación geográfica de Mendoza también implica una oportunidad para los emprendedores locales. “Estamos en el centro de país, a nivel de poder generar ventas hacia el norte y el sur, en los procesos de profundizar el comercio electrónico en las empresas que ya están trabajando. Sumado a que las compras en el exterior por el dólar han tenido un freno, y que la diferencia cambiaria con Chile ya no existe. A nivel regional, el empresario no tiene que perder el ojo, debe entender que estas son oportunidades que se dan dentro de una coyuntura nacional de crisis, pero en la que el comercio electrónico sigue creciendo”, detalló Andrés González, director de la Región Cuyo de la Cace.

Sin embargo, más allá de las oportunidades, los mendocinos aún deben sortear un gran desafío: la logística, centralizada fuertemente en Buenos Aires.

Cuando un cliente opta por un determinado producto y su experiencia ha sido satisfactoria, es probable que vuelvan a elegir a esa empresa. Es aquí cuando comienzan a jugar otros factores más allá de que el bien adquirido supere las expectativas: plazos de entrega, la posibilidad de hacer un seguimiento efectivo y los costos que implica que llegue hasta la puerta del hogar son, en muchos casos, determinantes a la hora de cerrar una compra.

A fin de poder ser más competitivos, “fomentamos que los empresarios que están vendiendo online se conozcan indistintamente de los productos que ofrezcan. A la hora de salir a negociar por su propia cuenta, ante un agente logístico un envío o flujo de envíos hacia Buenos Aires, pierde margen con quien está allá. Pero si existe la posibilidad en trabajar con centros de distribución donde uno manda su stock y allí lo distribuyen se bajan mucho los márgenes y costos de logística”, agregó González.

Las compras online

Con respecto a los hábitos de los argentinos a la hora de navegar por la web en busca de algún producto, Urfeig destacó que “se viene profundizando un fenómeno que tiene que ver con la diversificación y la mayor profundidad en cuanto a los compradores online. Están llegando a un nivel de madurez, 9 de cada 10 argentinos adultos conectados a internet hicieron alguna vez una compra online y de ellos un 63% compró en el último año. Estamos hablando de más de 14 millones de personas en 2018”.

En ese sentido explicó que el 50% de esos compradores ya realiza transacciones online al menos una vez al mes. Lo que implica, más allá de una mayor frecuencia, una mayor diversificación.

En cuanto a las categorías más compradas, pasajes y turismo continúa en el primer puesto, seguido por indumentaria, indumentaria deportiva, celulares y teléfonos y entradas a espectáculos y eventos. Sin embargo, no son las que mayor crecimiento registraron.

En comparación con 2017, “hay algunos que están fuertemente por arriba del promedio. Por ejemplo, infantiles (juegos, juguetes, indumentaria) creció un 82%, artículos de limpieza 63%, cosmética y perfumería 72%, materiales y herramientas de construcción 68%. No son los tradicionales del comercio electrónico y todavía tienen mucho por crecer”, detalló Urfeig.

Ante el contexto inflacionario actual, la forma de pago suele representar un freno a la hora de concretar la compra. Esto se debe a la reducción en la cantidad de cuotas sin interés que se le ofrece a los clientes.

La tarjeta de crédito sigue siendo el método de pago más utilizado con un 78%, aunque durante el último año el uso de débito y en efectivo (rapipago-pago fácil) ganó terreno con respecto a periodos anteriores.

La falta de oferta de cuotas “desincentiva el consumo, más en un contexto inflacionario. Particularmente en aquellos rubros donde el ticket promedio es más alto, muestran un crecimiento menor”, concluyó Urfeig.