Un grupo de cerca de 400 directores y vicedirectores de escuelas de la provincia firmó un petitorio para solicitarle al gobierno “el reconocimiento de la labor y recomposición salarial”. El pedido surge luego de que el titular de la Dirección General de Escuelas (DGE), José Thomas, delegara la responsabilidad de los protocolos para la vuelta a clases a las autoridades de cada institución.

“Nuestra responsabilidad es cada vez mayor”, señalaron en un documento donde destacan que el pedido está por “fuera de cualquier bandera política o sindical”.

Desde la DGE confirmaron que el documento llegó a manos de José Thomas y recibirá a los directivos el jueves por la mañana.

El martes, durante el acto de inicio del ciclo lectivo 2021, Thomas le dio a los directivos la autonomía de las decisiones para fijar las pautas para tener una “presencialidad cuidada” a partir del 1 de marzo. “Nosotros proponemos dar recomendaciones y que los directores tengan la resolución final”, expresó.

En el petitorio firmado por 386 directores y vicedirectores de Primaria y Secundaria se escribió sin pasar el Sindicato Unido de Trabajadores de la Educación (SUTE). 

En el documento argumentan que el aumento de escalafón de la jerarquía directiva es necesario para que en el bono de sueldo se refleje la labor que realizan. “Un docente con la máxima carga horaria y antigüedad gana lo mismo que un director, y el nivel de responsabilidad es muy distinto. Por lo cual no se tiene en cuenta la responsabilidad inherente a la jerarquía”, sostienen.

Además, reclaman por una revisión de los descuentos que se le aplican por el impuesto a las Ganancias y la incorporación del ítem por “dedicación especial para directores, vicedirectores y regentes”.

A su vez que demandan el “reconocimiento de horas un de proyecto de gestión para directores de Nivel Primario, Inicial, vicedirectores y regentes de Nivel Medio”.

En tanto, recalcan que en el contexto de pandemia, la nueva forma de trabajo los ha llevado a dedicar “más horas de las correspondientes a sus funciones” impactando en su vida personal.

A esto se suma las guardias pasivas. “Quedamos expuestos a una pérdida de nuestros derechos laborales en tanto la posibilidad del gozo de nuestras vacaciones en forma total e íntegra como el resto del personal docente. Se dice que esa responsabilidad es inherente al cargo pero no se paga como adicional”.

“Este tiempo laboral en el que debemos cotejar información del personal y validar datos a través del GEM es trabajo, que demanda además del uso de la tecnología informática, tiempo, concentración y atención que se resta a nuestro tiempo de ocio”, detallan y solicitan que esto sea reconocido como periodo de vacaciones no gozadas.

La carta inicia con un agradecimiento por “la confianza que ha depositado en nosotros durante su gestión” y cierra con un pedido de “empatía” con quienes deben “afrontar esta nueva etapa”.

El petitorio