La Lepra se juega la permanencia. Después de tanta lucha, de más malos que buenos momentos, Independiente Rivadavia juega el partido que puede dejarlo en la segunda categoría del fútbol argentino. 

El Azul enfrenta el viernes a las 21.30 al descendido Atlético Paraná y, si gana, salvará la categoría. 

Para este encuentro, Alfredo Berti planificó una semana con mucha práctica con pelota y ayer no fue la excepción. 

En el predio del Dalvian, el plantel realizó un entrenamiento de poco más de dos horas, con todos los futbolistas a disposición. Sólo uno de ellos no pudo trabajar durante toda la práctica con sus compañeros: el goleador Diego Cardozo. 

El volante ofensivo, que fue clave en la levantada del equipo, tiene una contractura producto del desgaste físico pero eso no le va a impedir estar en el encuentro en el Bautista Gargantini. 

Más allá de que el DT no ha confirmado los once titulares, se presume que van a salir a la cancha los mismos futbolistas que se quedaron con la victoria ante Villa Dálmine, 2 a 0, en Campana. 

Cristian Aracena; Mauro Maidana, Yeimar Gómez Andrade, Sergio Rodríguez Budes y Rodrigo Arciero; Fausto Montero y Gastón González; Mauro Cerruti, Lautaro Disanto y Diego Cardozo y Cristian Tarragona, será la formación leprosa que irá por el objetivo. 

Ni Douglas Haig, ni Central Córdoba pueden acercarse a la Lepra en los promedios. Y si el Azul gana, tampoco podrán hacerlo Crucero del Norte y Juventud Unida de Gualeguaychú. Es por ello que, alejar fantasmas depende sólo del Azul. 

Hoy, la última práctica previa al juego será en el Gargantini, desde las 15.