La tarjeta VISA, en acuerdo con los bancos, implementó un nuevo tope para las compras con tarjetas de débito de hasta 5.000 pesos, que no tendrá incidencia en los consumidores, pero sí en los comerciantes.

Los comercios deberán pagar más comisión y la acreditación demorará más, según consignó La Nación.

Para determinadas operaciones, las mayores de $5.000 deberán desestimar el sistema Pagos con Transferencia.

Los topes son de $5000 para pagos en comercios, $20.000 para pagos en redes de cobranza y $15.000 para extracciones en redes de cobranza, siempre que sean operaciones con el sistema Pago con Transferencia que se realicen con tarjeta de débito de VISA.

Para todas las demás operaciones que se realizan con débito, solo rigen los límites propios de los bancos.

La decisión se tomó luego de una negociación entre VISA y los bancos por “motivos de seguridad”.

Desde un comienzo, la entidad objetó su implementación. La controversia es la eventual asociación de la app con la tarjeta de débito cuando el usuario efectúa un pago con una aplicación.

La compañía argumentó que el usuario al pagar es identificado por sus desarrollos (las tarjetas de débito) y que quedan afuera del reparto de la comisión que paga el comercio. Un máximo de 0,8%, que se reparten la billetera y la proveedora del posnet, según figura en la nueva reglamentación.

La exigencia de los límites por parte de Visa es un intento por defender el negocio de las tarjetas de débito con el argumento de contrarrestar posibles fraudes.

Pago con Transferencia debutó el 7 de este mes. “Es como pagar en efectivo”, pero con un teléfono, explicaba el Banco Central al momento de su debut. Los usuarios podrán leer cualquier código QR con cualquier billetera virtual o aplicación de bancos y realizar pagos de manera segura y gratuita. Para los comercios, la promesa es que esos cobros son inmediatos, irrevocables y menos costosos.