En una reciente entrevista, Jennifer Aniston se sumó a la creciente lista de celebridades que se proclamaron amantes del ayuno intermitente.Según contó la actriz de 50 años, tuvo un gran éxito con el plan de alimentación, que requiere ayunar durante 16 horas al día y comer sólo durante un período de ocho horas.

“Hago un ayuno intermitente, por lo que no ingiero comida en la mañana -dijo al medio británico Radio Times. Noté una gran diferencia al no comer alimentos sólidos durante 16 horas”.

Aniston dijo que sólo toma jugos verdes y café por las mañanas y que además meditaba, hacía ejercicio y alimentaba a sus perros. La ingesta de sólidos comienza avanzado su día.

Pero, ¿en qué consiste el ayuno intermitente? ¿Todos pueden hacerlo? ¿Cuáles son sus beneficios?

Adelgazar alternando periodos de ayuno y de alimentación. Así de simple y así de complejo. Una tendencia dietética ha invadido Instagram: el ayuno intermitente o intermittent fasting. Este factor ya implica un riesgo en sí mismo: miles de personas se deciden a llevarlo a cabo sin ninuna supervisión médica, basándose únicamente en la experiencia de personajes conocidos. Primer error.

Si bien es sabido que, efectivamente, este tipo de protocolo de alimentación ayuda a perder peso ya que se adapta a los ritmos circadianos. Estos influyen en el estado del metabolismo y puede hacer que se cumpla unos horarios de alimentación más adaptados a las necesidades reales de energía y no tanto a las costumbres horarias. Sin embargo, lo que realmente preocupa es: ¿Es seguro pasar tantas horas sin comer? 

¿En qué consiste el ayuno intermitente?

Básicamente, consiste en que se alternan periodos del día en los que sí se puede comer con periodos del día en los que no. Para ello, existen elaborados diferentes protocolos de alimentación que implicarán no poder comer en cierto número de horas y tener ‘X’ horas concretas al día para poder hacerlo.

Entre los protocolos existentes se puede elegir los que más se adaptan a las necesidades, estados físicos y objetivos. El más conocido y recomendado para aquellos que empiezan con el ayuno intermitente es el 16/8. Este protocolo implica que se tendrá 16 horas seguidas al día en que no se puede ingerir alimentos y 8 horas en las que sí es posible hacer toda la ingesta de calorías necesarias. 

Si se lo piensa, tampoco resultará tan difícil: bastará con eliminar la cena o el desayuno. O bien, adelantar la cena a una hora más temprana y no comer nada hasta media mañana. En otros casos, se pueden encontrar protocolos de ayuno 20/4 o el de no comer en 24 horas en días alternos. 

Antes de decidir por un tipo de protocolo u otro, se debe primero que nada, el diagnóstico de un profesional médico y de nutrición para luego pensar en cuál es el estilo de vida y cuáles son las necesidades, ya que no existe ninguna evidencia que demuestre que cuanto más tiempo se ayune más beneficios se pueden obtener. 

¿Es seguro para la salud seguir un ayuno intermitente?

Una de las principales cosas que se debe tener en cuenta es que seguir un ayuno intermitente y tener unas horas más limitadas para alimentarse no quiere decir que no se cumpla con las necesidades calóricas. Es decir, no se trata de dejar de comer y no ingerir suficiente alimento. 

Es, más bien, asegurarse de no pasarse. Por ello, antes de iniciarse con un protocolo de ayuno intermitente es interesante que se calculen las necesidades calóricas diarias, de manera que la persona se asegure de cumplirlas.

En cualquier caso, se debe tener en cuenta que uno de los problemas a los que se puede enfrentar actualmente en cuanto a alimentación se refiere, es un consumo excesivo de calorías. Por ello, limitar el número de horas en las que se puede comer – normalmente a horas en las que realmente se van a gastar esa energía  que se ha consumido – no hará tanto que no se ingiera alimentos suficiente, como conseguirá que no se coman calorías en exceso que luego, no se van a poder quemar. 

Por otro lado, una de las pautas importantes del ayuno intermitente es que se coma de manera saludable, evitando ultraprocesados, azúcares añadidos y grasas trans ya que de nada servirá el ayuno intermitente si se consumen todas las calorías necesarias del día en panificados y dulces.

Así, si se lleva a cabo el protocolo de alimentación de manera correcta, el ayuno intermitente no solo es seguro para la salud y puede ayudar a perder peso, sino que ha demostrado otros beneficios adicionales para el organismo. Así, parece que podría ayudar a reducir el riesgo de padecer algunas enfermedades metabólicas y cardiovasculares. 

Algunas evidencias sugieren que puede ayudar a mejorar la sensibilidad a la insulina e, incluso, podría ayudar a mitigar los síntomas de la esclerosis múltiple – que no curarla, por supuesto -. 

En cualquier caso, se debe recordar que el patrón de alimentación que se elija debe adaptarse a cada persona y a sus necesidades, por muy saludable que sea y muy de moda que esté. Que el ayuno intermitente sea perfectamente seguro no quiere decir que sea un patrón para todo el mundo. Si se tiene duda, siempre la mejor opción será la consulta con un profesional de la salud y nutrición.