Dos mil años separan la desaparición de dos personalidades de prestigio mundial. Jesús dijo: “Las sinagogas se han hecho para orar, afuera los mercaderes”. El resto de su vida y sufrimientos está escrito en la Biblia. Pilatos se lavó las manos y los mercaderes ordenaron su muerte. René Favaloro, en un congreso internacional de cardiología, celebrado en 1998, dijo: “Sepan que el peor genocidio que se produjo en Argentina fue la quita de la tierra a los aborígenes, y se los mataba con la expedición de Roca, y sepan, además, que desde que cayó Rosas hasta que llegó Perón, Inglaterra gobernó la República Argentina”. La decisión de su suicidio la dejó escrita en una carta que tuvo difusión pública. Le adeudaban a su fundación la cantidad de 3.500.000 dólares el Pami y otras obras sociales. Los gobernantes de esa época lo asfixiaron financieramente y produjeron el fatal desenlace. ¿El Pami poseía o no los fondos para tal fin? Una auditoría no vendría mal.