Pasados los primeros 10 minutos de su conferencia este viernes, el presidente, Alberto Fernández, lanzó por primera vez en la noche una pregunta recurrente mientras explicaba el panorama sobre el coronavirus en el país: “¿De acuerdo?”.
Esta “muletilla” lo acompañó cada vez que hacía referencia a los cuestionamientos que se han hecho sobre el aislamiento obligatorio que implementó el Gobierno para controlar el brote, comenzando por cuestionar la comparación con el modelo sueco: “Sus 3.000 muertos equivalen a 13.900 argentinos que pueden morirse, ¿de acuerdo?“.
Según la psicología, la insistencia de esta pregunta está relacionada con confirmar la validez de lo que se ha dicho, tanto internamente como a los oyentes, además de buscar unificar las posturas, según señalaron psicólogos consultados por El Sol. “Terminemos con esta discusión: si abrimos la economía, vamos a terminar como terminó Suecia, ¿de acuerdo?“, manifestó Fernández.
La psicóloga Francesca Angelone, advirtió que los factores que se dan en las muletillas son varios, pero que fundamentalmente ocurren por una cuestión de inseguridad: “Se busca reafirmarse a uno mismo, creer en lo que dice, pero también para que el público comprenda lo que está diciendo. Se reafirma él, reafirmando al otro“.

También se trata de un modismo, ya que Angelone agregó que es propio de los argentinos señalar que se está de acuerdo. “Se reafirma permanentemente lo que dice y reafirma para el público. En resumen: es una necesidad de confirmación, indudablemente, un interés en llegarle a la gente, pero también es una muletilla social“, sostuvo.
Por su parte, el psicólogo Humberto López, destacó que no es la primera vez que el presidente recurre a estas palabras. “Desde el inicio de su campaña plantea un acuerdo y no deja de mencionarlo. Hay muchas actitudes que apuntan a la existencia de una grieta que quiere saldar. No es un detalle menor que de un lado tenga a Horacio Rodríguez Larreta y del otro a Axel Kicillof”, observó.
De hecho, la misma pregunta surgió cada vez que Fernández criticaba las exigencias para una flexibilización total de la cuarententa. En su primera intervención, antes de darle la palabra a sus acompañantes, la muletilla apareció al final de frases como “estamos logrando los objetivos, pero no hemos ganado la batalla”; “los casos aumentan con contacto, todo lo que podamos minimizar en ese sentido, bienvenido sea” y “las medidas de prevención son difíciles de cumplir si nos subimos a un micro lleno de gente”.
López, por lo tanto, resaltó que se busca reafirmar que no existe una dicotomía. “Alberto utiliza recurrentemente la expresión ‘de acuerdo’. No creo que tenga que ver con un discurso aprendido sino con una propuesta de la necesidad de lograr esos acuerdo”, agregó.
