La madrugada del viernes 27 de noviembre, Gustavo Carlos Ibáñez Maya (51) fue asesinado de una puñalada cerca de su casa del barrio Villa del Parque, en el oeste de Godoy Cruz.
En pocas horas, los detectives del caso capturaron a un sospechoso, apodado el Zapatito.
Sin embargo, no alcanzó a ser imputado, porque las declaraciones de testigos del hecho apuntaron contra otro sujeto: Nahuel Enzo Henríquez, más conocido como el Lobito.
Por ese motivo, el hombre que fue detenido en primera instancia recuperó la libertad a las pocas horas.
En tanto, el Lobito se encuentra con pedido de captura, solicitado por el fiscal de Homicidios Gustavo Pirrello. Pese a que se realizó una medida judicial para buscarlo, pero continuaba en la clandestinidad.
Con respecto al móvil, quedó establecido a través de las testimoniales que todo se trató de una pelea generada por el estado de ebriedad que tenían víctima y presunto victimario, de acuerdo con la información judicial.
El caso
Alrededor de las 5.30 del viernes 27 de noviembre, un llamado ingresó a la línea de emergencias 911 para alertar sobre un sujeto herido en calle Juncal al 1840, en la citada barriada godoicruceña.
Cuando uniformados se desplazaron al lugar, dieron con Ibáñez en un pasillo del complejo, con abundante sangre en su cuerpo.
En el lugar se encontraba el hermano de la víctima, quien vive a la vuelta de la escena, y aseguró que desconocía lo que le había ocurrido a su familiar, indicaron fuentes policiales.
Posteriormente, una ambulancia del Servicio de Emergencias Coordinado (SEC) arribó hasta el lugar y el personal médico constató el deceso de Ibáñez, producto de una lesión de arma blanca que presentaba en el omóplato izquierdo.
De las primeras averiguaciones realizadas por los pesquisas de Homicidios, surgió que la víctima había estado consumiendo bebidas alcohólicas junto con conocidos del barrio y protagonizó una pelea con uno de los sujetos que desembocó en la agresión armada.
En horas de la mañana, se realizó un allanamiento en un domicilio de calle Juncal al 1800, donde fue aprehendido el Zapatito, quien tenía manchas de sangre en sus zapatillas y en el tobillo.
En ese momento, los sabuesos también registraron la casa del Lobito, en calle Lamadrid al 2400, quien ya había sido mencionado como partícipe del hecho, pero no lograron dar con él.
Mientras se desarrollaba el allanamiento, una vecina alertó sobre un bolso que fue arrojado a su patio, por lo que efectivos se dirigieron a verificarlo y confirmaron que en el interior había un revólver calibre 32 largo, marca Tanque, con dos cartuchos en su interior, la cual no fue utilizada en el hecho de sangre.
Aunque estiman que puede haber sido descartada por el presunto autor antes de darse a la fuga de su domicilio.
Prontuariado
Fuentes policiales informaron que Ibáñez contaba con varios antecedentes en su haber, todos de vieja data.
Su prontuario se inauguró en 1998 con una causa de amenazas y agresiones agravadas. Al año siguiente, fue investigado por varios delitos: robo, robo agravado seguido de daño y amenazas agravadas.
Luego, Ibáñez se mantuvo durante varios años sin tener roces con la ley, pero en el 2009 se le inició una causa por una portación ilegal de arma de fuego, detalla la información.
