El anuncio que anticipa que las cuotas de los créditos basados en las Unidades de Valor Adquisitivo (UVAs) se descongelarán parece inminente. Sin embargo el ministro de Desarrollo Territorial y Hábitat, Jorge Ferraresi, aseguró que las cuotas no superarán “el 35 por ciento del ingreso del grupo familiar”.
Luego de 10 meses en el que el valor de las UVA se mantuvo fijo, este 31 de enero llega a su fin. Si bien se especuló con la posibilidad de extender la medida, a partir del 1 de febrero aquellos que tomaron un crédito por menos de 120 mil UVA, lo que equivale a unos 7.800.000 pesos, el ajuste será de 6%, mientras que para quienes superen esa cifra rondará el 9%.
La decisión final se analizó en la última reunión del Gabinete Económico y la confirmó Ferraresi, quien explicó en una entrevista radial que “ningún crédito va a superar el 35% del ingreso familiar”.
El ministro aclaró que a partir de junio la fórmula UVA instaurada durante el gobierno de Mauricio Macri “no existirá más sino que se ajustará por crecimiento salarial”. Cada beneficiario “pagará en función del ingreso que tenga y no según un sistema de calificación bancaria”.
Desde el gobierno tienen en consideración que existen dos grupos de “deudores UVA” en Argentina; una línea que tiene un plazo de repago de hasta 30 años. De un lado los que obtuvieron créditos para vivienda única hasta 120.000 UVA, que percibieron congelamiento de la cuota desde agosto de 2019 y hasta enero de 2020 y luego entre marzo de 2020 y enero de 2021; son cerca del 80% de las financiaciones hipotecarias UVA. El resto son deudores de créditos hipotecarios para vivienda única de más de 120.000 UVA y prendarios, que solo se beneficiaron del segundo congelamiento.
Desde “Hipotecados UVA”, una agrupación que reúne a quienes tienen este tipo de créditos a lo largo y ancho de todo el país, habían advertido que la cuota en 2021 se incrementaría un 65%; algo imposible de afrontar considerando lo deprimidos que están los ingresos de las familias, alertaron desde el conjunto de afectados. Es que ese era el mayor temor ante el vínculo que existe entre la cotización de las UVA, el tipo de cambio y la inflación.
Por su parte, el Gobierno Nacional, Desde Desarrollo Territorial y Hábitat apunta a generar 120 mil viviendas nuevas. Tienen pensado entre marzo y abril las primeras 70 mil con el objetivo de que “en 15 o 20 años, tener resuelto el problema habitacional”. Desde dicha cartera precisaron que de esta forma se “motivará” a que los precios de los alquileres vayan “a la baja”.
En ese sentido, días atrás el Gobierno Nacional dispuso la prórroga del decreto que mantiene congelados los montos de los alquileres y la suspensión de los desalojos hasta el 31 de marzo. El congelamiento de los alquileres se dispuso en marzo del año pasado, en el marco de varias medidas de alivio del impacto económico de la pandemia. El primer decreto mantenía los precios vigentes a marzo hasta el mes de septiembre de 2020. Luego, un segundo decreto prorrogó la medida hasta fines de enero de este año.
Una vez vencido el congelamiento, está previsto que los inquilinos puedan pagar en cuotas (al menos tres y como máximo seis) las diferencias entre lo que pagaron durante la vigencia del decreto y el valor estipulado en los contratos.
