La cruda situación económica y social en Venezuela motiva a que muchos de sus ciudadanos decidan abandonar su tierra para buscar un mejor futuro en otros países. Durante el primer semestre del año, crecieron 20% las radicaciones de venezolanos en Mendoza, con respecto al mismo periodo del 2018.
Según información de la Delegación Nacional de Migraciones en Mendoza, durante el 2018 se realizaron alrededor de 2 mil radicaciones de venezolanos en Mendoza. En tanto, en el primer semestre del 2019, “ha habido un crecimiento de entre 15% y 20%”, con respecto al mismo periodo del año anterior.
En lo que refiere al perfil de los miembros de esta comunidad que llegan a la provincia, se estima que más de 80% son profesionales, por lo que constituyen una mano de obra calificada.
La comunidad venezolana ocupa un lugar cada vez más preponderante en el podio de los migrantes en Mendoza. Durante el 2018, representó alrededor del 35% del total, compartiendo, prácticamente la cima con la histórica comunidad boliviana, que alcanzó un porcentaje similar. En menor proporción les siguen los ciudadanos de otras nacionalidades del Mercosur.
En ese sentido, estiman que, durante el 2019, los venezolanos superarán a los bolivianos y lograrán representar cerca de un 40% de las radicaciones que se llevan a cabo en la provincia.
Por qué Mendoza
Según explicó el delegado de Migraciones en Mendoza, Pablo Narváez, “que se radiquen en Mendoza no significa que después vivan en la provincia, porque pueden radicarse e irse a vivir a otro lugar que decidan”.
Si bien el trámite es el mismo en cualquier delegación de Migraciones del país, Narváez destacó que muchos eligen Mendoza “por una cuestión de cercanía, de tiempos, más cortos, estamos dando turnos a 7 días”.
En ese sentido, previó que se notará un descenso de la cantidad de ciudadanos venezolanos que ingresen a la Argentina a través del cruce con Chile debido a que, recientemente, el vecino país decidió comenzar a solicitarles visa.
Los que eligieron la provincia
Cambió todo por su familia
Los ciudadanos que dejaron su Venezuela natal y apostaron por el suelo cuyano destacan la calidez y amabilidad de los mendocinos.
“Pensaba que sería más difícil, pero las personas fueron bastante amables con nosotros, siempre están a la orden, nos están ayudando”, explicó Korman Krejer y agregó: “Tengo amigos en otros países a los que no les ha pasado esto”.

Este joven de 31 años, llegó hace 8 meses. Desde hace 6 posee, junto a un colega venezolano, una tienda de mascotas en la Quinta Sección.
Casado hace poco más de un año, Korman contó que fue su familia lo que lo motivó a dejar su país de origen y que eligió Mendoza porque buscaba, junto a su esposa, un lugar “que no fuera un caos” para poder vivir.
“Por toda la situación que se vive, es imposible estar allá”, sostuvo el joven ingeniero de mantenimiento.
En un primer momento llegó solo a Mendoza, luego lo acompañaría su esposa, embarazada. Hace dos meses, con la llegada de la hija del matrimonio, agrandaron la familia. “Tenemos una mendocina”, dijo el feliz papá.

Una joven activa que vino siguiendo el amor
Irene Ovalles tiene 27 años. Llegó a la provincia hace un año y medio con su pareja. “Soy de Maracaibo, durante la crisis del 2001 fueron muchos argentinos allá. Mi pareja tenía un mejor amigo mendocino, que fue el contacto y el nexo para venir acá”, contó.
Es odontóloga y dermoconsultora. Si bien actualmente trabaja en una cadena de farmacias, contó que, tras llegar a la provincia, le costó “casi 4 meses conseguir trabajo”.

Irene se muestra muy activa y alegre, destacó la calidez local y sostuvo que tiene varios amigos mendocinos.
“Venimos solamente a trabajar, no a estorbar sino a crecer y brindar parte de nuestra cultura, que es muy linda”, explicó.

Esta mujer destacó que conoce a varios miembros de la comunidad venezolana en Mendoza. Al llevar ya algún tiempo en la provincia, sostuvo que lo que más les preocupa suele estar vinculado con los trámites legales que tienen que llevar a cabo como así también “armar una casa desde cero o dónde conseguir buenos precios para hacer las compras”.
El deporte lo trajo a suelo cuyano
Jhoyfer González tiene 32 años, es comunicador social y juega profesionalmente al básquet. De hecho, fue este deporte el que lo trajo a estas latitudes, desde hace cuatro meses tiene contrato con Atenas, club con el que salió campeón.

“Me recibieron con los brazos abiertos, me ha ido súper bien, me traje a mi mujer e hija”, destacó.
Si bien en un primer momento firmó un contrato por cuatro meses y recientemente volvió a poner el gancho para seguir en Atenas hasta diciembre, Jhoyfer confió: “Anhelo volver a quedar campeón y de ahí veo si logro otro contrato más”.

Aunque contó que actualmente tiene ofertas deportivas y que, según cómo se vayan dando las situaciones, analizará qué camino tomar, sostuvo que le gustaría instalarse en Mendoza: “Está mi familia: mi hija estudiando y mi esposa está buscando trabajo. Me he sentido súper bien y me quedaría el tiempo que sea”, manifestó.
Con respecto a lo que más le gusta de la provincia, destacó “las cosas que brinda, su clima, su gente, sus sitios de esparcimiento” y agregó: “Enamora”.
Antes de volver a entrenar, Jhoyfer sostuvo que aprovecha los días para continuar conociendo la tierra cuyana y pasear con su familia.
El panorama nacional
Según un informe de la Dirección Nacional de Migraciones, alrededor de 40 mil venezolanos se radicaron en Argentina durante el primer trimestre del año, lo que implica más de la mitad de lo que ingresaron al país en 2018.
El informe sostiene que de las 221.892 radicaciones de extranjeros en 2018, 70.531 corresponden a ciudadanos venezolanos, quienes encabezan el ranking con el 31,8% del total. Les siguen los oriundos de Paraguay, Bolivia, Perú y Colombia.
Más del 80% de los migrantes se concentran en Buenos Aires y el conurbano, por lo que desde Migraciones trabajan en políticas de orientación de flujos migratorios hacia el interior del país.
En ese sentido, Narváez destacó que esta concentración tiende a hacer que colapsen los sistemas de servicios básicos como transporte, salud o seguridad. Por este motivo, “se está trabajando para redireccionar ese flujo, que en su mayoría son profesionales, hacia el interior del país en puestos no cubiertos por mano de obra local”, aseguró.
