Las imágenes que llegan desde Italia parecen, misteriosamente, lejanas para una gran parte de los argentinos. Creen que es algo que pasa allá, lejos, del otro lado. Y, sin embargo, son mensajes de un futuro que, tal como marca la frialdad de los números de enfermos de coronavirus, puede llegar a nuestro país e, incluso, potenciarse.

Hay variables que pueden influir directamente en la velocidad con que se propaga el virus, aunque la tasa de contagio se mantenga de acuerdo con los niveles que marca la Organización Mundial de la Salud. El aislamiento obligatorio, por ejemplo, puede ser una medida válida para frenar la curva ascendente, que, en caso argentino, muestra crecimientos bruscos si se la compara con otros países. Pero solo es efectiva si el cumplimiento es alto.

Un solo caso, como quedó demostrado en Corea del Sur o en Chaco, puede provocar un salto inesperado en la cantidad de infectados. De ahí, el llamamiento, el ruego, a la responsabilidad social.

Si se toman como referencia los casos positivos de los países que marcaron la agenda de noticias desde la aparición del COVID 19, el panorama argentino, lejos de ser alentador, es preocupante.

Dejando de lado a China, Irán y Chile, las cifras de Argentina son las más altas cuando se toman los primeros 18 días desde el primer contagio detectado y se lo compara con Italia, España, Alemania y Corea del Sur. El crecimiento argentino es comparable a Brasil.

Para tener en cuenta: en ese periodo de tiempo, Italia registró 3 casos, Corea 24, España 2, Brasil 151, Chile 434, Alemania 16 y China 36.814, aunque en este último número debe tener en cuenta la densidad demográfica además de ser el país en que comenzó la pandemia. En el mismo plazo de tiempo, Argentina contabilizó 128 positivos, con una tasa de mortalidad que está dentro del promedio mundial, entre 3 y 4 por ciento; un índice que se rompe en Italia, donde la mortalidad del virus llega casi al 10 por ciento.

El aliciente es que la mayoría de los confirmados en Argentina son importados o de vínculo estrecho con alguno de ellos. Los próximos días dirán si el aislamiento logró cortar la cadena.

Infografía y datos: Fernanda Santos