En su acto de asunción, el gobernador Alfredo Cornejo manifestó que la seguridad iba a ser uno de los ejes prioritarios de su gestión. En esa línea, el mandatario reveló que desde el Ejecutivo están trabajando en la modificación de la ley N° 9.411 que determina un registro de huellas genéticas de los delincuentes de la provincia.
Durante los anuncios de las obras de restauración del museo Emiliano Guiñazú, Cornejo explicó que pretende profundizar algunos aspectos de esta ley de registro genético para generar un banco de datos completo de personas que hayan cometido algún tipo de delito.
“No puede ser que en Mendoza tengamos casi 1.000 personas que hayan sido imputadas por delitos de violencia sexual y sólo tengamos en el banco de datos 42 registros”, sentenció.
El procedimiento abarcaría a cualquier persona que comete un delito – imputados, procesados y condenados-. A todos se les tomará la huella digital, luego mediante un isopado se obtendrá el banco genético y así, según remarcó, se generará un “trabajo de disuasión”.
Según detalló el mandatario “tanto los policías que actúan en investigaciones, los que están en la escena del crimen y los penitenciarios van a tener la obligación de estar en el banco de datos”.
“Se van a empezar a cuidar a la hora de delinquir y dejar sus huellas digitales y su marcas de adn en la escena de un delito“, señaló.
El banco de datos con los registros de todos los delincuentes de la provincia irá en concordancia con la tecnología dispuesta en los nuevos móviles policiales.
“Vamos a ser un Estado más inteligente porque sino no vamos a mejorar la seguridad de Mendoza y no vamos a combatir la inseguridad, que por supuesto nos preocupa”, admitió el gobernador.
