El Ministerio de Salud de la Nación junto con el Gobierno provincial controlarán a las 25 maternidades privadas de la provincia. El objetivo es otorgarle a los efectores una categoría que determinarán el tipo de prestaciones que pueden brindar. De este modo, no en todas las clínicas se podrán atender partos de alta complejidad o nacimientos de bebés prematuros.
Desde 2014, las maternidades públicas fueron diferenciadas en 4 categorías de acuerdo al grado de complejidad del embarazo y parto: en la número 1 se encuentran los centros de salud que no atienden partos; en la 2, aquellos hospitales que sólo pueden atender partos de término y sin complicaciones; en la categoría “3 A”, se encuentran las instituciones que pueden atender cesáreas y bebés mayores de 32 semanas con asistencia respiratoria breve y, en la categoría “3B”, los hospitales que atienden partos de mayor complejidad y bebés prematuros de 1.500 gramos.
Según detalló la directora de Maternidad e Infancia, Mónica Rinaldi, este mismo sistema es el que se aplicará a los efectores privados de la provincia. El objetivo del Gobierno es controlar que los insumos, prestaciones y recursos humanos sean los apropiados para el tipo de nacimiento. De esta manera, se determinará qué tipo de paciente puede atender cada clínica.
“Hasta ahora, lo único que nos enteramos es el índice de nacimientos, mortalidad y, en algunos casos, la cantidad de cesáreas”, indicó la funcionaria y agregó que “un niño que nace en un hospital privado tiene que tener acceso a las mismas prestaciones y la mejor atención que los bebés que nacen en las maternidades públicas”.
Por este motivo, a partir de marzo revisarán el trabajo de las instituciones, qué especialización tiene el personal, el equipamiento, entre otras cosas.
En este sentido, Claudio Burgos, dueño del hospital Italiano, indicó que el Gobierno les había comentado esta categorización que pretenden llevar a cabo pero no sabían a ciencia cierta cuándo iban a comenzar.
Con respecto a la maternidad de ese nosocomio, el reconocido cirujano cardiovascular detalló que tanto el área de maternidad como de neonatología fueron renovadas hace unos meses.
“No tengo dudas que es la mejor maternidad de la Argentina. Tenemos dos quirófanos, 2 salas de partos con camillas multifunción para que la mamá pueda tener a su bebé en todas las posiciones”, agregó. Según el médico la inversión que se realizó en el área los pone a la vanguardia en materia de nacimientos.
El caso del hospital Español es similar. El jefe del Departamento de Ginecología y Obstetricia, Héctor Andrewartha, manifestó que desde el Ministerio de Salud les habían manifestado la intención de categorizar las maternidades privadas pero sólo a nivel “informal”.
“Estamos de acuerdo en que deberían categorizar los efectores privados pero queremos saber detalles acerca de en qué se basarán para realizar este proceso”, agregó.
Con respecto a las instalaciones del hospital ubicado en Godoy Cruz, Adrewartha destacó que atienden 2.500 partos por año y que están en fase de ampliación y modernización del área de maternidad y neonatología.
Rinaldi explicó que esta categorización ayudará también a las obras sociales a decidir con qué efectores trabajar debido a que muchas veces el Estado debe hacerse cargo de mamás que pagan una prepaga que necesitan atención específica en el Lagomaggiore o el hospital Notti.
Por otro lado, el Gobierno exigirá algunas condiciones básicas con las que deben contar sí o sí todas las maternidades: ecógrafos propios, anestesia 24 horas, quirófano, médico para asistir a la madre, sangre segura y traslado para derivar a los pacientes.
Aquellas instituciones que no reúnan estos aspectos básicos sólo podrán atender pacientes que llegan en período expulsivo, es decir que no pueden ser trasladadas a otra institución.
