El presidente Javier Milei y la senadora Patricia Bullrich se reunieron este viernes durante casi dos horas en la Quinta de Olivos en un encuentro de altísimo voltaje político, en medio de las crecientes suspicacias que generaban los desmarques públicos de la jefa del bloque libertario respecto de decisiones del Gobierno.
Bullrich fue la primera en difundir la cumbre. “Conversación profunda con el Presidente. Hablamos de todo lo que vengo planteando, con total sinceridad. TMAP”, publicó en X junto a una foto de ambos. Milei citó la publicación con las siglas “MAGA” y “VLLC”, y en Instagram aportó que fue un “desayuno de trabajo para hablar de todos los temas a fondo”.
Según trascendió, Bullrich le planteó a Milei que seguirá marcando lo que considere que está mal. El presidente le respondió que “está perfecto” y que respeta esa postura. La dinámica no es nueva: una conversación similar habían tenido meses atrás cuando la senadora expresó su malestar por la negativa del Gobierno a avalar el pliego de una jueza cuestionada. Días atrás, Bullrich volvió a diferenciarse al anunciar que no acompañará el pliego de la fiscal Susana Pernas, propuesta por la Casa Rosada, por su actuación en la causa contra el policía Luis Chocobar.
El trasfondo de la reunión es la disputa por el poder interno de cara a 2027. Bullrich pretende un rol más importante dentro del esquema libertario y se considera, junto a Milei, una de las dos socias mayoritarias del proyecto. Para sustentar esa visión muestra su imagen nacional y su llegada al establishment empresarial: fue la principal figura del Coloquio de IDEA y mantuvo encuentros privados con referentes del Círculo Rojo, que le sonríe a la idea de un “mileísmo sin Milei” con ella a la cabeza.
Sin embargo, esa posibilidad no parece realista con los números actuales del Presidente, que promedian un 33% en las encuestas que sigue su entorno. En el equipo de Bullrich reconocen que hoy las condiciones no están dadas para una candidatura propia y que los incentivos apuntan a sostener la alianza. El vínculo con Karina Milei, en tanto, no goza de la misma salud: en el entorno de la senadora señalan que “podría ser mejor si no tuviera influencias por atrás”, en referencia a los primos Menem, con quienes la tensión se exterioriza en las disputas por los nombramientos judiciales.
Otro punto sensible fue la economía. El sector de Bullrich es uno de los que más presiona puertas adentro para que se apliquen estímulos a grupos específicos de la sociedad. En las últimas semanas trascendió además su contacto frecuente con el economista Carlos Melconian, una figura que no cae bien en el equipo económico ni en el propio Milei.
