Buenos días, a pesar de todo. Cuando los laburantes de un trabajo determinado trabajaban mucho, se decía: “Trabajan como negros”. La referencia es respecto de la esclavitud. Trabajar como negros era hacerlo en las peores condiciones: sin protección, sin asistencia social, sin leyes que los protegieran, con retribuciones que eran mendrugos, sin derecho al chille. Ahora está de moda el trabajo en negro. O sea: gente que trabaja sin protección, sin asistencia social, sin leyes que los protejan, con retribuciones que son mendrugos, sin derecho al chille. Bua…, al parecer, la cosa no ha cambiado mucho. ¿Será esta una nueva forma de esclavitud? Muchos de estos señores empresarios que se juntan en hoteles cinco estrellas a decirnos a los mendocinos cómo debemos vivir tienen en sus empresas trabajadores en negro. Algunos de ellos, en el colmo de la caradurez, afirman por lo bajo que es mejor que existan trabajadores en negro que gente que no trabaje. Es lo mismo que decir: “Qué bueno que haya epidemias así tienen trabajo los médicos”. Es una manera de justificar sus transgresiones, sus delitos. ¡Eeeeehhhh! Me van a decir: “¿Cómo va usted, don ojudo, a calificar de delito esa pequeñez?”. Mire, don guitudo, cuando se está violando una ley se comete un delito, y la ley no marca categorías, no hay delititos, delitones, delitazos; no, fíjese: hay delitos. En los organismos oficiales que atienden estos casos se pueden hacer denuncias: ¿por qué no se hacen? Pues porque muchos trabajadores saben que si denuncian seguramente pierden sus trabajos, y ante la necesidad, la inseguridad y las amenazas, se quedan callados, aunque quisieran salir a gritar eso que los oprime, los exprime, los reprime. Tal vez, deberían existir organizaciones que se ocupen de investigar lo que ocurre y que puedan realizar las denuncias sin que eso signifique represalias para los expoliados. Usé la palabra expoliado. Expoliar es despojar a alguien de una cosa sin derecho. Pues es lo que está pasando. Los vagos no tienen horario ni escalafón ni obra social ni seguro ni vacaciones ni jornada limitada. Todos los derechos que los trabajadores consiguieron con años de lucha y reivindicaciones son pasados por el dorso de ciertos señores que siempre nos han tratado para el dorso. La esclavitud a veces se disfraza de sensibilidad social. Antes se decía trabajan como negros…; ahora también.
