El Gobierno nacional prohibió el acceso al mercado de cambios a los beneficiarios del Ingreso Familiar por Emergencia, al menos por una razón. Sospecha que hay “cuevas” donde armaron una red de “coleros digitales” para abastecer al dólar blue y, posiblemente, otras operaciones ilegales como el narcotráfico.

Estas operaciones -una persona compra dólares, los retira por ventanilla y luego los lleva a la cueva para cambiarlos- dejaron de ser físicas para tener ahora un rastro a través de las transferencias bancarias.

El “colero digital” es un oficio que surgió durante la cuarentena y detrás de esta avivada no sólo hay personas con poder adquisitivo que quieren comprar más de US$ 200 al tipo de cambio oficial sumando una comisión.

A partir de una serie de allanamientos en distintas cuevas porteñas, donde se encontraron pesos, dólares y documentos en papel, lo que permitió al Banco Central comenzar a investigar la red de personas que iba a barrios populares y organizaba pirámides.

Se abrían cuentas bancarias a nombre de distintos titulares sin capacidad adquisitiva para comprar el cupo de U$S200 mensuales. Estas cuentas eran gestionadas por un “puntero digital”, a cambio de una suma fija de dinero.

La función del puntero era comprar dólares en el mercado oficial y luego los transfería hacia arriba: todo funcionaba como un esquema piramidal. En la cima de la pirámide, había unas pocas cuevas que recibían las divisas y terminaban haciendo la diferencia: pagaban en torno a $100 lo que después vendían a $125 o $127. 

El Central detectó que un puñado de cuentas bancarias recibió transferencias por un total de 40 millones de dólares en un mes, según un informe del diario La Nación. Casi el 10% de todo el volumen de compras para atesoramiento de mayo: U$S438 millones.

Eso motivó a que los bancos comenzaran a enviar alertas a sus clientes y a bloquear cuentas, ante la aparición de ingresos difíciles de justificar. 

Por esto, el Central prohibió que las personas que cobran IFE puedan comprar dólares. Son 9 millones de personas que pueden ingresar en esta red delictiva.