A partir de este jueves, los hospitales públicos y privados de Mendoza tienen un límite máximo para las cirugías programadas del 15% de utilización de camas totales. Debido a la pandemia de coronavirus, el porcentaje se había establecido en 30%, pero se redujo a partir de este jueves, señalando que no era suficiente debido a que algunos efectores de salud superaban el margen disponible.
Esta “sobreprestación”, según señalaron desde el Ministerio de Salud, se debe a que los hospitales pueden decidir qué cirugías deben realizarse por una cuestión de urgencia o emergencia, sumado a que en algunos establecimientos decidieron avanzar con este servicio en el período que no hubo contagios de COVID 19 en Mendoza.
La restricción se debe, precisamente, al aumento de casos en la provincia; con lo que el Gobierno busca disponer de camas en caso de que la curva de transmisión del virus siga en ascenso. Por lo tanto, se busca que todas las cirugías que puedan programarse, se suspendan momentáneamente, no sólo por la disponibilidad de espacios en los hospitales sino también por la escasez de recurso humano para atenderlos.
Ver también: Reducen al mínimo las cirugías programadas
En este mismo contexto, los jefes del servicio de cirugía de los principales hospitales públicos de Mendoza reclamaron que existen falencias en la forma en que se organiza esta situación en la actualidad; haciendo énfasis en la “falta de cuidado al personal”.
Camas y cirujanos
Mendoza cuenta con 3.886 camas en el servicio hospitalario, entre públicos y privados, de las cuales 340 son de terapia intensiva. Actualmente, 200 se encuentran ocupadas y en sólo 9 casos se debe a pacientes de coronavirus.
Desde Salud señalaron que todas las cirugías no urgentes se reprograman para que no quede ninguna que no sea una urgencia y el servicio pueda enfocarse en los casos de COVID 19. La regla es que se postergue todo lo que sea posible, pero la evaluación de qué entra en esa categoría la tiene el hospital.
En la cartera añadieron que el principal inconveniente en este momento es la escasez de recurso humano, ya que en algunos hospitales los cirujanos trabajan en rondas de 14×14 días, con lo que la mayoría en funciones se destina a coronavirus y un mínimo a emergencias.
“Sobreprestación”
Sin embargo, hace alrededor de un mes, el hospital Central y el Lagomaggiore decidieron quitar ese régimen de trabajo porque la lista de espera quirúrgica se estaba incrementando, pero no ocurría lo mismo en ese entonces con los casos de COVID 19. Con lo ocurrido en las últimas semanas, se volvió a implementar. Ese “tire y afloje” que señalaron desde los hospitales es la forma que se está utilizando para equilibrar la demanda de cirujanos.
Además, Salud informó que si la curva de casos disminuye y se mantiene, se volverá a ampliar el margen para este servicio.
En el hospital Central, por otro lado, apuntaron que al tratarse de un nosocomio de alta complejidad, existen dificultades permanentes para reducir el nivel de cirugías que se realizan. Entre cierres y reaperturas del servicio, las intervenciones más frecuentes son por apéndice, abdómenes agudos, cuadros tumorales (que son programados, pero urgentes), junto con casos de politraumas y neuroquirúrgicos.
Falencias
A través de un comunicado, los jefes de servicio de cirugía de los hospitales Lagomaggiore, Perrupato, Paroissien, Scaravelli y Central denunciaron al Ministerio de Salud una docena de “falencias” que encuentran a la hora de trabajar en medio de las restricciones.
Entre ellas figura la excesiva exposición de los trabajadores de la salud por la falta de división en grupos, hacinamiento de personal, falta de un protocolo de control preo operatorio de los pacientes no presumibles COVID 19 en Infectología y falta de consultorios para atención de pacientes oncológicos que son pasibles de cirugía (además de seguimiento post operatorio).
El listado incluye también escasez de barbijos adecuados, que existen desacuerdos en las normativas de uso y falta de condiciones óptimas para la realización de cirugía laparascópica por falencias en el instrumental. Además, se reclamó que el historial clínico no se encuentra digitalizado, por lo que se manipulan carpetas físicas a diario.
Como parte de las propuestas, los jefes del servicio en esos cinco hospitales solicitaron “no afectar a la atención de pacientes COVID o consultorio de triage respiratorio a médicos cirujanos y residentes de cirugía, salvo en situaciones catastróficas, debido a que la actividad quirúrgica no la puede realizar el resto de las especialidades”.
La titular de la Asociación Mendocina de Profesionales de la Salud (Ampros), María Isabel Del Pópolo añadió que si bien la medida es momentánea, “se está generando una lista de espera importante, por lo que se tiene que reformular rápidamente”.
