Con el regreso a la “nueva” normalidad han retornado viejas prácticas. Así algunos quiosqueros están cobrando $5 extras por el servicio de cargar la SUBE. Más allá de que no está permitido, llama la atención que sigan estas avivadas de “pobres contra pobres”, ya que los usuarios del transporte público no son, precisamente, los más pudientes.
Cinco pesos por el servicio
