El descubrimiento de un lago subglacial en la Antártida generó expectativa en la comunidad científica, porque podría suponer la existencia de formas de vida inmutables bajo el hielo desde hace millones de años.

Una serie de imágenes tomadas por satélite permitieron el hallazgo de surcos en la superficie del hielo, lo que confirmaría que hay un lago subterráneo.

Este lago, según los expertos, tiene forma de lazo y unos 100 kilómetros de longitud por unos diez de ancho, con unos largos cañones y canales que parecen extenderse por el cuerpo acuático a lo largo de 1.000 kilómetros. 

Si se confirma la existencia de este lago y de sus canales, se lanzaría un proyecto de investigación en la Antártida, cuya biodiversidad se cree que es tan rica como en las profundidades de los océanos de la Tierra.