El fiscal federal Fernando Alcaraz contestó este lunes el pedido de excarcelación y/o prisión domiciliaria que realizó la defensa de los cuatro detenidos que tiene la causa por la desaparición del empresario Diego Alfredo Aliaga y le pidió al juez del causa que lo rechace.
El representante del Ministerio Público entendió, en diez carillas, que Diego Barrera, su esposa, Bibiana Sacolle, y los hijos de ella, Gastón y Lucas Curi, no deben acceder a ningún tipo de beneficio mientras continúa con la pesquisa. Además, sostuvo que, en esta etapa de la instrucción, no corresponde ningún tipo de morigeración con respecto a su situación de encierro.
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Así las cosas, el juez Marcelo Garnica es quien tiene la última palabra. Fuentes judiciales señalaron que la resolución del magistrado “es inminente”.
El expediente, calificado como secuestro extorsivo (los cuatro detenidos están imputados por esa calificación agravada por la participación de tres o más personas), está secreto desde el día que se comenzó a actuar, un par de horas después de la desaparición del empresario, el martes 28 de julio.
Con respecto a esto, el fiscal analiza levantar el secreto del sumario (antes de lo previsto, después de una prórroga ) para que la defensa tenga acceso a las pruebas. Inicialmente, la causa iba a estar “cerrada” hasta los primeros días de setiembre.
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Este martes se cumplen cuatro semanas desde el empresario Aliaga dejó de ser visto. Iba a encontrarse con su conocido Diego Barrera en una propiedad de calle Bandeara de los Andes en la que tenían pensado potenciar una clínica de rehabilitación.
Desde ese momento, nadie volvió a verlo. El hermano del ex despachante de auduana, Gonzalo, recibió un mensaje extorsivo en el que le exigieron un millón de dólares a cambio de volver a verlo.
A pesar de esto, no hubo más comunicaciones ni rastros del hombre de 51 años.

