El objetivo de Justine Haupt era alejarse de todas las distracciones de los smartphones actuales, y especialmente de la tentación de “enviar mensajes de texto”. Por eso esta ingeniera de Brookhaven National Laboratory se propuso volver a los orígenes de los teléfonos: hacer y recibir llamadas.
Con este fin, Haupt ha creado un teléfono móvil completamente vintage que incluye un dial giratorio propio de los terminales antiguos.

“¿Por qué un teléfono como este? Porque en un mundo fastidioso, molesto y con pantalla táctil de personas hiperconectadas que usan teléfonos sobre los que no tienen control ni comprensión, quería algo que fuera completamente mío, personal y absolutamente táctil, a la vez que me daba una excusa para no enviar mensajes de texto”, explica Haupt en su web.

El objetivo era demostrar que “es posible tener un teléfono perfectamente utilizable que dista tanto de tener una pantalla táctil como puedo imaginar, y que de alguna manera puede ser más funcional”.
El teléfono tiene una antena extraíble con conector SMA. “Las recepciones son excelentes”, señala. Además, explica que la idea no es usar el dial giratorio para cada llamada, ya que sería “agotador para su uso diario”.
“Las personas a las que llamo con mayor frecuencia se almacenan, y si tengo que marcar un nuevo número o hacer algo como ajustar el volumen, entonces puedo usar el dial giratorio”, añade.

Por otro lado, incluye una pantalla de alta resolución en la que aparece la cobertura y el nivel de batería, así como un sencillo botón de encendido y apagado: “No hace falta pulsar un botón estúpido para que se apague y no esté seguro de si realmente se está apagando o no”.
La intención de Haupt es utilizarlo de teléfono principal, ya que cabe el su bolsillo al ser “razonablemente compacto” y su batería aguanta 24 horas.
