Durante los últimos meses se han hecho campañas de concientización, advertencias sobre las multas y consejos para evitar el derroche de agua. Ni hablar de la cantidad de marchas y manifestaciones cuando se intentó reformar la ley 7.722, que regula la actividad minera en Mendoza.
Pero lo cierto es que a pesar de todo eso, el derroche, intencional o no, continúa. Por ejemplo, en los bebedores del Parque San Martín. Algunos están todos y pierden un hilito de agua, que, multiplicado en el tiempo, son cientos de litros. Otro, como el de la imagen, lanza un chorro continuo a la vereda.
¿Cómo se soluciona? Controlando más. Y eso es algo que le corresponde tanto a los responsables de Aysam como del Parque.

