Mendoza es una plaza electoral importante para Juntos por el Cambio, lo muestra la dedicación que le han dado las agendas de los dos candidatos a presidente. Horacio Rodríguez Larreta pasó por Mendoza esta semana y prometió volver antes del 13 de agosto. Patricia Bullrich también vendrá en la semana previa a las PASO. Pero hay otra figura que comienza a tener más preponderancia. Luis Petri tiene prevista más caminatas y actividades en la provincia.

Simbólicamente, Mendoza ha sido consagrada como la provincia más antikirchnerista. En lo concreto, las elecciones primarias para gobernador certificaron el retroceso del peronismo al tercer puesto. Pero a diferencia de cómo se han planteado los escenarios en Ciudad de Buenos Aires o Santa Fe -que tiene elecciones este domingo- el mapa interno de JxC en Mendoza no aparece con choques tan calientes entre larretistas y bullrichistas.

La tarea de Alfredo Cornejo ha sido la de contener la amplitud y diversidad política que constituye Cambia Mendoza. Han habido enojos, es cierto. El cierre de listas dejó molestos a los bullrichistas locales: iban por el segundo lugar y terminaron cuartos en diputados nacionales. También es real que Cornejo tuvo que parir con dolor el quiebre que se produjo primero con Omar De Marchi y luego con Daniel Orozco en Las Heras. Pero si bien lo de Las Heras es una novela turca indiscutiblemente particular, la estrategia ha consistido en mantener cierto grado de cohesión sin que el enfrentamiento nacional se intensifique a nivel local.

En la semana, el acto en el comité provincia del radicalismo dejó dos señales bien evidentes. Por un lado, finalmente Cornejo blanqueó su apoyo hacia Bullrich. Era un proceso evidente, pero no lo había dicho con todas las letras hasta ahora. Fue más una aclaración, aunque la propia Bullrich le dio mayor resonancia a través de sus canales.

La otra señal la dio Petri. No sólo porque condensó el mensaje del “todo o nada” de Bullrich, sino porque prácticamente fue la figura del acto, al punto tal que varios cornejistas se observaron entre sí preguntándose si habían hecho lo correcto con el ahora precandidato a vicepresidente. Para un comité acostumbrado al manejo de los cornejistas, en este caso, fue copado por los petristas. De aquel sparring al que le prestás los guantes y la silla, ahora es el que te convida el agua.

Petri volverá el miércoles a Mendoza. Los intendentes del oficialismo lo quieren en sus territorios. En este caso, estaría acompañando a los jefes comunales del Este. Al menos una vez por semana el ex diputado nacional estará en Mendoza, según explicaron desde CM, mientras reparte su vida en otras provincias donde lo lleve a su vez la agenda de Bullrich. Su construcción política no terminará en estas elecciones, más allá del resultado.

Un poco por reducción de daños, otro poco porque esperaban un escenario peor, los larretistas que han quedado en CM aseguran por un lado que la declaración de Cornejo hacia Bullrich “fue bastante neutral” respecto a la interna que se vive en el país en la principal fuerza opositora. “Un Cornejo auténtico hubiera salido con los tapones de punta“, recalcaron.

Parte de la cohesión que se ha logrado ha sido porque se ha dado libertad de acción en CM. Así es como Ulpiano Suarez es la única figural del radicalismo que se anima a cortarse solo con Rodríguez Larreta. Los une no sólo la afinidad política, sino tareas institucionales. La Ciudad de Mendoza es uno de los dos departamentos que se nutre de programas e ideas de la usina porteña. El otro es Luján de Cuyo. Pese al quiebre con De Marchi, en el entorno de Rodríguez Larreta aseguran que el alcalde porteño mantiene su buena relación con Sebastián Bragagnolo. Más de uno se pregunta cómo trabajará el PRO demarchista el mismo 13 de agosto.

Con una agenda de temas cada vez más focalizada en Mendoza en su última visita, Rodríguez Larreta no se quiere quedar atrás de Bullrich. Prometió volver antes de las PASO, mientras que su rival, Patricia, también lo hará esa misma semana aunque no está confirmada la fecha.

Sus referentes locales rearman el larretismo, aunque quienes conocen a HRL aseguran que eso de los ismos no lo convence. A Suarez y a Roberto Ríos -jefe de gabinete en la municipalidad de Capital- se le suma el concejal de Godoy Cruz, Marcelo Corti, pero hay más nombres que por ahora esquivan la luz o no tienen tanta trascendencia. La expectativa del larretismo es ganar la interna en Mendoza, según confiaron el jueves pasado. Aunque saben que la mayor parte de la dirigencia, sobre todo, radical, se vuelca hacia Bullrich.

Tanto Cornejo como Rodolfo Suarez han prometido que CM fiscalizará tanto para HRL como para PB. Esto disminuye a la vez el grado de confrontación en la provincia. Con todo, el amor hacia uno u otro de los dos principales candidatos a presidente no es gratuito. Es matemático. Relojean las encuestas todo el tiempo.

Uno de los intendentes del Gran Mendoza confió que no ha habido ni acuerdo ni discusión en CM para definir el apoyo hacia alguno de los dos referentes nacionales que expresan modelos políticos totalmente contrapuestos. Pero, de igual manera, también reveló que recién definirá más adelante a quién apoyará. Esa es la otra lectura. La expectativa en CM está marcado por la cautela, pero también talla el temor.