Tres grupos de bonistas ya rechazaron la oferta de canje de deuda del Gobierno aunque mostraron dispuestos a seguir negociando para llegar a un acuerdo.

El primer grupo en rechazar la oferta de canje de bonos del Gobierno es el autodenominado Comité de Acreedores de Argentina (“ACC” por sus siglas en inglés), que se mostró dispuesto a buscar un acuerdo en “negociaciones de buena fe”, que incluyan un programa económico “factible” para poner fin a las crisis económicas recurrentes del país.

Este lunes el principal grupo de acreedores del país, “Grupo Argentina Ad Hoc”, integrado por Ashmore, BlackRock, Fidelity y otros grandes fondos de inversión que poseen más del 25% de la deuda emitida durante el gobierno de Mauricio Macri, y más del 15% de los bonos del último canje, también rechazó formalmente la oferta oficial.

Al pulgar para abajo de esos fondos se sumó el del “Grupo Ad Hoc de Titulares de Bonos de Canje de la Argentina”, que poseen más del 16% del total de los bonos emitidos por la Argentina en los canjes de 2005 y 2010.

La propuesta presentada por el ministro Martín Guzmán apunta a una quita del 62% sobre una deuda en dólares bajo ley extranjera de 69.000 millones de dólares. El Gobierno ha dicho que la oferta se ajusta a la capacidad de pago del país.

Comunicado de la ACC

Este domingo el ACC, que tiene en cartera bonos por 5.000 millones dólares, afirma que “ha revisado la propuesta hecha por Argentina, lamentablemente no puede apoyarla. El ACC y otros tenedores de bonos creen que el único modo viable de conseguir una resolución para la sostenibilidad de la deuda argentina es a través de negociaciones de buena fe, las cuales dependen del oportuno intercambio de información económica, sustentada en políticas concretas y factibles”.

Y agrega: “Como ha ocurrido en el pasado, un retorno a la práctica de periódicamente externalizar ajustes en los tenedores de bonos internacionales – quienes esencialmente representan ahorros extranjeros frutos del esfuerzo – no conseguirá el objetivo de alcanzar una solución sostenible para la deuda argentina”.

El ACC acusa a la Argentina de haber fallado en las cuestiones referidas a una negociación de “buena fe”, al contrario de lo que se encargó de enfatizar en varias oportunidades del ministro Guzmán. “Dicha información y políticas no han sido compartidas, y el proceso seguido por Argentina antes de su oferta unilateral ha quedado muy por debajo de las expectativas de los tenedores de bonos, no habiendo existido discusiones significativas”.

Pese a las críticas y la retórica dura, el comité respaldó los lineamientos oficiales para la reestructuración y dijo estar “listo y predispuesto” para buscar un acuerdo. El grupo “invitó” al Gobierno “a abandonar el camino unilateral y comenzar una verdadera negociación”, y además mostró voluntad para hacer una “contribución equitativa” con una “concesión sustancial”.