Militancia K, colectividades y reclamos sociales fueron los condimentos de un nuevo Carrusel que pasó por las calles de Mendoza, que vive su fiesta máxima, la Vendimia.
Agrupaciones de jóvenes simpatizantes con el Gobierno nacional y provincial se agolparon en las inmediaciones del hotel Hyatt, para brindarle su apoyo a la gestión de Francisco Pérez, que tuvo la exclusiva compañía del vicepresidente Amado Boudou.

Como de costumbre, los jóvenes K entonaron cantos que se tuvieron su contra cuando, al inicio de Carrusel, marcharon los ambientalistas con consignas en contra de la minería. También estuvieron acompañados por los gremios de docentes y judiciales, quienes hicieron oír su reclamo salarial, todavía pendiente en las paritarias.
Luego, los carros departamentales desfilaron saludando a las autoridades provinciales y nacionales que observaron todo desde el palco ubicado en el frente del Teatro Independencia.

La tradición no se rompió y las reinas entregaron distintos regalos al gobernador y al segundo de Cristina Fernández de Kirchner, desde camisetas de fútbol hasta frutas y vinos.
En el palco todo fue risas: Paco Pérez bromeaba arrojándoles distintas frutas a sus funcionarios y hubo pocos referentes políticos de la oposición disfrutando del desfile. La presencia más llamativa fue la del intendente de Godoy Cruz, Alfredo Cornejo, que sólo se asomó cuando circulaba el carro de su departamento y luego se retiró rápidamente, sin saludar.

Entre cada departamento, varias colectividades desfilaron aportando color, baile y alegría al Carrusel. Desde Bolivia hasta Colombia tuvieron sus representantes en el evento, que duró cerca de 5 horas.
Incluso hasta el Loco Juan, infaltable en las grandes fiestas mendocinas, marchó por el recorrido y saludó a Pérez, haciéndole una V con los dedos.
Carrusel desde calle San Martín
Los palcos y cordones de las inmediaciones del corazón del centro mendocino se colmaron espectadores que, preparados con silletas y equipos de mate, esperaron pacientemente por el inicio del desfile por esa calle.

Las primeras barras que llegaron al lugar fueron las de Santa Rosa, Rivadavia y Junín que, con pancartas y banderas, expresaron su apoyo a sus candidatas. Incluso, no fueron pocas las niñas que desfilaron en la previa del Carrusel vestidas de reinas.
La espera no fue corta porque recién alrededor de las 12.30, y luego del paso de los ambientalistas que, como cada año, se manifestaron en contra de la Megaminería, llegó el carro que abrió el tradicional desfile y que trasladaba a las soberanas actuales, Wanda Kaliciñski y Evelyn Minet que viven sus últimas horas de reinado.
“Espero que este sea un año lleno de prosperidad, feliz Vendimia para todos”, expresó la rubia que supo representar a Las Heras en el 2012.

Minutos después arribó María Luján Dolado, reina de Ciudad, seguida por Micaela Abdón y Yanina Gobbi, representantes de San Carlos y Junín respectivamente. Las más ovacionadas fueron Estefanía Godoy de Maipú, Evelyn González de Santa Rosa y Candela Berbel de Malargüe.
A los carros alegóricos de las reinas departamentales se sumaron diferentes comunidades como las de Bolivia y Colombia, entre otras, que con su ritmo y color pusieron a bailar a todos los presentes en la calle.
Dulce espera
Los largos intervalos de tiempo que transcurrieron entre cada carro vendimial despertaron la impaciencia de muchos mendocinos a tal punto que muchos preguntaban si el Carrusel había terminado. Para alivianar la espera, algunos se animaron a bailar en el centro de calle San Martín mientras el resto aplaudía.

Así fue como el tango “Volver” y “Calle Angosta” pusieron un condimento diferente a la mañana que invitaba a muchos a sumarse a los cánticos y danzas. Algunos niños vestidos de gauchos y paisanas no lo pensaron dos veces y comenzaron a bailar en el medio de calle San Martín.
Mientras que algunos carros hacían gala de su ornamentación, otros como los de Las Heras y Tunuyán pasaron rápidamente. Lavalle y su reina, Cintia Denis Man, se acercaron arrojando melones y sandías mientras la gente se agolpaba a su lado.

El ocaso del Carrusel llegó con Déborah Pulido, representante de Tupungato que invitó a los presentes al Acto Central que, esta noche celebra 50 años de Vendimia en el teatro griego Frank Romero Day.
