Después de más veinte días de máquinas paradas, de talleres sin la música de los carburadores, los caños de escape, los motores y sin grasa como están habitualmente, las gomerías y las casas de reparación de vehículos vuelven al trabajo, pero preparados para afrontar la pandemia de coronavirus.
Según establece el decreto presidencial que establece las excepciones, están habilitados talleres y gomerías para mantenimiento y reparación de automotores, motocicletas y bicicletas, exclusivamente para transporte público, vehículos de las fuerzas de seguridad y fuerzas armadas, vehículos afectados a las prestaciones de salud o al personal con autorización para circular.
En el caso de los comercios dedicados a la venta de repuestos sólo estarán exceptuados para la entrega puerta a puerta, pero no podrán realizar atención al público.
A su vez, estos comercios tendrán que aplicar los protocolos sanitarios recomendados por el Ministerio de Salud, organizar por turnos la prestación de servicios y adecuar los modos de trabajo para prevenir los contagios.
Las previsiones
“Nos adaptamos al COVID-19, con el uso de barbijos, guantes y alcohol en gel”, aseguró Joel Di Silvestro, propietario de un taller mecánico de Maipú.
Al conocerse la reapertura de su actividad, a través de la disposición por decreto del presidente Alberto Fernández, el mecánico se comunicó con el resto de sus socios para coordinar una serie de medidas.
“No vamos a abrir el taller al público, vamos a trabajar por turnos para evitar el contacto con las personas y vamos a incorporar todos los medios de protección, como el uso del papel film en el móvil que estemos arreglando para evitar contaminarlo y contaminarnos nosotros”, explicó Di Silvestro, que está en el rubro hace 20 años.
El operario señaló que en la cuarentena asesoraban a sus clientes, que son mayormente camioneros, por teléfono. “Ahora están consultándonos cuándo y cómo vamos a volver porque nos dedicamos a la reparación de los camiones de carga, que son los que ahora habilita el decreto nacional”, explicó el mecánico.
Nicolás Mercado, jefe de taller de la empresa Ficamen, explicó que si bien los directivos aún no informaron si el lunes se reactiva el trabajo, se han hecho compras de máscaras protectoras, alcohol en gel y barbijos, como también desinfectantes.
“Si bien no tenemos la comunicación oficial, antes de que los camiones ingresen a los talleres pasarán por una desinfección y luego trabajará el mecánico”, señaló Mercado.
Y consideró que “seguramente se viene un cambio cultural para nuestro personal con el alcohol en gel, los guantes, los barbijos y el cloro”.
Cambiar un neumático con barbijo
Cristian Ramundas es dueño de una gomería en Guaymallén y comenzó acondicionar su negocio y a preparar a su personal para abrir las persianas el lunes.
“Como no se va a atender al público, colocamos una cadena en el ingreso del local, conseguimos unos barbijos de algodón y lavables de doble tela para estar protegidos”, explicó.

“Estamos consultando también a los inspectores, qué otros elementos tenemos que tener para trabajar, pero estábamos esperando que llegara este día porque el párate fue muy grande”, señaló.
Protocolo sanitario provincial
Fuentes del Ministerio de Economía explicaron que Mendoza ya tiene el protocolo sanitario para cada actividad, aunque se espera la publicación en el Boletín Oficial de las excepciones para hacer los ajustes necesarios.
En ese sentido, señalaron que cuando se flexibilizaron los horarios de atención en comercios, fue la provincia la que estipuló los horarios y la importancia de la distancia social, por lo que se estima que ahora se dará el mismo caso.
Desde el sector de los técnicos en Seguridad e Higiene, Matías Aciar, aportó que esta reapertura de los talleres es “una buena oportunidad para que se controle desde la habilitación hasta las normas de seguridad, más allá del COVID-19”.
Aciar, que impulsa la creación del colegio de Técnicos en Seguridad e Higiene -con media sanción en la Legislatura-, remarcó la importancia de que “el trabajador se cubra la boca, de que se fumigue con desinfectantes para mantener la higiene“, pero hizo especial hincapié en las inspecciones de cada uno de estos establecimientos por parte de la secretaría de Trabajo de la provincia, como de la Superintendencia de Nación.
