En febrero de 1950, un estudiante de medicina de 21 años pasaba por Mendoza -tierra de nacimiento de sus bisabuelos y hogar de sus abuelos-. Llegó en una bicicleta con motor para visitar a una tía. Recorrió 12 provincias en un esforzado raid que duró un mes y medio. Se llamaba Ernesto Guevara De la Serna.  

Unos años después, ese muchacho tomaría trascendencia mundial y se lo conocería para siempre como el Che Guevara. Y sólo una vez, tras su partida de Argentina en 1953, regresaría por unas horas al país en 1961, a visitar a la misma tía que había visto en Maipú. Ahí ya era una autoridad de la Cuba revolucionaria.  

Su bisabuelo mendocino 

Su bisabuelo mendocino era José Rosendo Guevara (nacido en Mendoza en 1768), que se casó con Ana Jacoba Calderón De la Barca y producto de esa unión llegaron 11 hijos. Dos de ellos, Gorgonio (nacido en 1815) y Juan Antonio (1821), junto a otros 10 mendocinos, 2 sanjuaninos y 4 muchachos de Buenos Aires conocieron el “llamado de la fiebre del oro”  y partieron en barco desde Chile a San Francisco, EE.UU. en 1849. (Historias de familia, de Jaime Correas). 

Más de 35 mil personas llegaron a esos lugares en busca de oro. Algunos lograron enriquecerse y se instalaron en esas tierras, otros encontraron unas pocas pepitas y otros- como el mendocino Juan Antonio Guevara- conocieron a la mujer de su vida. Se casó en 1954 con María Concepción Dolores Castro (nacida en San Francisco)  y tuvieron 6 hijos. Tres de ellos nacieron en California: Juan Antonio, Roberto (nacido en 1855) y Ramón. Luego la pareja se trasladó a Mendoza en donde nacieron Alberto, Guillermo y Gregorio.  

Roberto (abuelo del Che) estudió en Mendoza, en el Colegio Nacional, y después se trasladó a estudiar a Buenos para recibirse de ingeniero civil. Se casó con Ana Linch y tuvieron 12 hijos. Uno de ellos fue Ernesto Rafael Guevara Linch (nació en 1900, padre del Che) que era  muy mimado por una de sus hermanas mayores: María Luisa (nacida en1891).  

Ernesto Rafael se casó con Celia De la Serna para tener 5 hijos. El primogénito fue Ernesto Guevara De la Serna que nació en 14 de junio de 1928 y sería el Che.  

El paso por Mendoza 

Ernesto Guevara de la Serna, por los días de febrero de 1950, todavía no era el Che ni tenía barba ni era el póster, ni el ícono, ni el revolucionario. 

Era un muchacho de 21 años, un estudiante de tercer año de Medicina en Capital Federal y realizaba un raid en una bicicleta con un motor adaptado. 

El 1 de enero de 1950 había iniciado su primer viaje solo. Salió de Buenos Aires, pasó por Santa Fe y fue a Córdoba a visitar a su amigo Alberto Granado en San Francisco del Chañar  y a otros amigos de la infancia. Después emprendió para el noroeste argentino pasando por Santiago del Estero, Tucumán, Salta, Jujuy, Catamarca, La Rioja, San Juan, Mendoza y San Luis. En total recorrió 4.000 kilómetros. 

Ernesto Guevara le escribió a su padre: 

“San Juan. Febrero 12 de 1950, Querido viejo: Te escribo desde aquí para desearte un feliz cumpleaños (…) Yo estoy en la etapa final de mi viaje, mañana emprendo viaje a Mendoza donde pienso estar un día en lo de (tía) Maruja si es que está ella allí y después viajo directamente a Buenos Aires. Bueno viejo, ya tendré tiempo de charlar más por allá y no hoy, que precisamente estoy sin ganas de escribir, razón por la que no le mando unas líneas a Beatriz (otra tía), espero que hayan recibido las tarjetas que mandé desde Jujuy. Hubiera querido seguir viaje a La Quiaca pero hay varios ríos desbordados y un volcán en actividad  

La tía Maruja era María Luisa Guevara Linch, casada con Martín Martínez Castro (uno de los fundadores del Sic –San Isidro Club). Esa tía estaba en Mendoza, en la casa de uno de los tantos primos Guevara que había por estos lugares. Por  el carril Urquiza, en la localidad de Russell, en Maipú, vivían los descendientes de Juan Francisco Guevara, que había construido su nueva casa en Maipú, tras el terremoto de 1861. Varios de los integrantes de esa familia fueron autoridades de la municipalidad maipucina. 

La casa, construida en 1870, actualmente Patrimonio Cultural, Histórico y Arquitectónico y se conserva con toda su estructura. Funciona en algunas de sus dependencias y sus patios como restaurante como restaurante y además está al lado de la bodega antiquísima, también de esa época que actualmente pertenece a la firma 1870 Esencia. 

“Cuando llegó, su tía no lo reconoció a causa de la mugre que llevaba encima, cuando al fin aceptó que “eso” era su sobrino, le dio un tremendo almuerzo, le lavó la ropa y le llenó la mochila de bollos (tortitas mendocinas)”, dice una biografía del Che. 

Después siguió a San Luis hasta llegar a Buenos Aires. Una vez en su casa, le envió una carta a la empresa Micrón, que le reconoció el esfuerzo con una suma de dinero y lo incluyó en un aviso publicitario que se publicó en la revista El Gráfico varias veces durante 1950. 

“Les envío para su revisación el motor “Micron” que Uds. Representan y con el que realicé una gira de 4.000 kms a través de 12 provincias argentinas. El funcionamiento del mismo durante mi extensa gira , ha sudi perfecto y sólo he notado al final que había perdido compresión, motivo por el cual se lo remito para que lo dejen en condiciones. 

Los saluda atte: Ernesto Guevara Serna 

Ese fue el primer viaje de Ernesto Guevara que además de su espíritu aventurero, demostraba su faceta deportiva a pesar del asma que lo aquejó toda su vida. 

Pedaleando y descansando cuando arrancaba el motor, en ese viaje de un mes y medio el muchacho ya se hacía planteamientos por la pobreza del Norte y las carencias de la gente. Allí empezó a sentir en persona la escasez de alimentos y la miseria. 

Después, se recibió de médico y realizó un primer viaje con su amigo Alerto Granado en moto en 1952, por varios países de Sudamérica. En 1953 emprendería otro viaje en moto con Carlos Calica Ferrer, otro amigo; esa vez la intención era llegar a Caracas, en donde los esperaa Granado.  Llegaron a Guatemala conoció a varios cubanos que habían participado en la toma del Cuartel de Moncada y habían sido expulsados. Con Ñico López trabó una amistad y fue el cubano que le puso de apodo Che por el modismo que tenía Ernesto para tratar a las personas antecediendo el che… 

Pasaron los años, Ernesto no volvió, participó de la Revolución Cubana con Fidel Castro y llegaron al poder en enero de 1959, el Che ocupó lugares importantes del gobierno de Cuba.  

La tía Maruja 

En agosto de 1961, en Punta del Este, Uruguay, se desarrolló la  Reunión del Consejo Interamericano Económico y Social (CIES), y el Che Guevara llegó como Ministro de Industria de Cuba.  

La familia Guevara viajó a Uruguay para reunirse con Ernesto. También el presidente argentino Arturo Frondizi quería reunirse con el líder revolucionario en Buenos Aires. Por esta razón mandó a un emisario, que le hizo la propuesta de una visita rápida a Buenos Aires de manera reservada.  

Ernesto Guevara aceptó y cruzó el Río de la Plata el 18 de agosto de 1961, en un avión privado que alquiló el gobierno argentino. Aterrizó en un aeropuerto privado de Don Torcuato, con su clásico uniforme de fajina de color verde y fue trasladado a la residencia presidencial de Olivos. Por una hora hablaron Frondizi y el Che y luego el presidente argentino se trasladó a la Casa Rosada.  

La esposa de Frondizi le ofreció un almuerzo a Guevara que dijo “¿quién puede negarse a un buen bife argentino?.Comieron junto a los custodios de alto rango que designó Frondizi. 

Tras el almuerzo el Che pidió ir a visitar a una tía a San Isidro, antes de la vuelta. Y fue trasladado por los custodios.  

Lo recibió su tío Martín Martínez Castro, que presidía al SIC, mientras su tía María Luisa Guevara Linch, apodada Maruja, estaba en cama, muy enferma de cáncer. Se despidió de su tía preferida, la misma que había visitado en Mendoza, once años antes y camino a la puerta, Guevara se despidió emocionado de su tío, diciendo: “Bueno tío, yo creo que esta es la última vez que nos vamos a ver. No creo que tenga posibilidad de volver a la Argentina, pero la he pasado muy bien, fue una gran alegría haberte visto”.​ 

Se abrazaron emocionados, Guevara con su voz quebrada dio la orden de partir y la comitiva se subió  a los vehículos que los esperaban afuera y marchó rumbo a Don Torcuato, para volar a Uruguay.  

El Che Guevara visitaba por primera y única vez a Argentina, desde 1953. Nunca más volvería a pisar suelo argentino.  

De la tía Maruja no se olvidó nunca, ni en su primer viaje solo por Argentina, cuando la vio en Maipú, como un simple estudiante; ni en la última visita, como un ministro de Cuba ya era el Che Guevara, conocido mundialmente.