El 30 de septiembre vence el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) que establecía el congelamiento de los incrementos en las cuotas de los alquileres y frenaba los desalojos. A pesar del tiempo transcurrido, no hubo una mejora en la situación económica por lo que el Gobierno nacional analiza extender las medidas de protección o dar un marco para hacer viable la regularización de la situación, tanto para propietarios como para las personas que alquilan.

De no prorrogarse las condiciones que determinaba la medida nacional, los dueños de las oficinas, locales, como de las viviendas particulares podrán exigir la diferencia entre el nuevo valor pactado y el anterior a la cuarentena en el pago de tres o seis cuotas.

A la vez, quienes no hayan saldado sus compromisos desde marzo deberán ponerse al día en octubre.

Frente a una economía que no logra recuperarse por los efectos de la pandemia de coronavirus, desde el equipo del presidente Alberto Fernández estudian otorgar subsidios o créditos para que el sector más débil de la cadena pueda saldar las deudas.

“Se está trabajando en el tema. Es un trabajo conjunto que se evalúa con varios organismos”, señalaron desde el ministerio de Desarrollo Territorial y Hábitat a Infobae.

Y agregaron que, “la continuidad depende de la evolución de las problemáticas sanitarias y económicas. El DNU busca proteger los inquilinos tanto de vivienda como de los sectores productivos vinculados al comercio y las pymes. Entendemos que es el momento de interpretar al alquiler como una política de vivienda”.

Desde la Defensoría del Inquilino de Buenos Aires, Fernando Muñoz explicó que “se necesita una política de desendeudamiento que garantice la estabilidad de los hogares y la seguridad sanitaria. El Estado tiene que garantizar que donde hay deuda, el locador cobre y el inquilino reconstruya su economía familiar y siga bajo un techo digno”.

En tanto, en el sector inmobiliario hay posturas que se ubican por el final de las medidas protectivas, porque esto hará bajar la oferta de viviendas y por otro lado, hablan de la necesidad de buscar un equilibrio entre los intereses de los inquilinos y propietarios.