Alberto Muñoz, actual secretario general del SUTE, puso en duda que pueda haber un regreso presencial a las aulas mendocinas en marzo ya que todavía los docentes no han llegado con el Gobierno a un acuerdo salarial y, por el otro, porque no tienen garantías de que las escuelas no se conviertan en “un caldo de cultivo de COVID”.  

“Consideramos que no hay nada que pueda reemplazar la presencialidad, pero entendemos que no puede pasar que las escuelas se conviertan en un caldo de cultivo del Covid y que la presencialidad genere el aumento de casos en un sistema sanitario que es débil”, indicó el titular del gremio en reemplazo del separado Sebastián Henríquez.

Muñoz sostuvo que los docentes no tienen información sobre varios aspectos que el Gobierno nacional apenas ha adelantado en líneas generales: por un lado, la confirmación de la presencialidad en las escuelas -en medio de un fuerte reclamo social y político- y, por el otro, el operativo para inmunizar a los trabajadores. 

“Necesitamos saber con precisión cuáles son los protocolos y qué plantean con la vacunación, además de cuál va a ser la inversión para cubrir el costo de modificar la estructura para que haya ventilaciones, la distancia de dos metros, entre otros”, graficó.

Además recalcó que se tiene que actualizar el fondo fijo de cada escuela para las tareas de mantenimiento para, entre otras cosas, comprar lavandina para desinfectar. Esos recursos son diferentes para cada establecimiento, de acuerdo a la matrícula del mismo.

Pero además Muñoz advirtió que, en la foto actual a 40 días del inicio del ciclo lectivo, “el regreso presencial no está garantizado, porque además tenemos votado en el plenario por el no inicio ante el rechazo a la propuesta salarial”. El gremialista cuestionó que el Gobierno avance con un bono porque entonces el reclamo se judicializaría y defendió la labor docente al señalar que durante 2020 la enseñanza virtual a demandado la sobreocupación horaria de los trabajadores. 

Con la paritaria en suspenso y una interna compleja por el poder, Muñoz también enfatizó en la intromisión de la Asociación de Trabajadores del Estado en la paritaria.   

“No ha sido bien recibido. Tenemos nuestros propios mecanismos democraticos. No está bueno que otros sindicatos interfieran en la vida interna, menos cuando hemos venido de la mano integrando un frente estatal”, definió.