Los hijos de Evo Morales llegaron este sábado, minutos antes de las 16, a la Argentina y se reunieron el presidente electo, Alberto Fernández. El mandatario llevó adelante las gestiones para que pudieran refugiarse en el país. 

Tras el arribo del avión en el aeropuerto de Ezeiza, Alvaro y Evaliz Morales fueron trasladados a un inmueble preparado por el equipo de Fernández. En ese lugar, que se mantiene en reserva, cerca delas 18.30m recibieron al presidente electo. 

Según consignó Clarín, los hijos del referente del Movimiento Al Socialismo (MAS) boliviano no ingresaron bajo un asilo político, sino que lo hicieron dentro de la categoría de turistas. Además, la intención de ambos sería permanecer en la Argentina.

La primera noticia sobre el exilio de los jóvenes fue confirmada por el ministro de Gobierno interino, Arturo Murillo.

“Por instrucciones de la señora presidenta Jeanine Áñez​ dimos todas las seguridades a los hijos de Evo Morales para salir del país. Esta madrugada abordaron avión de Latam. Cuidamos la familia, los hijos no responden por los crímenes de los padres”, expresó Murillo en su cuenta de Twitter, donde también publicó una foto de los pasajes.

Evaliz de 25 años y Álvaro de 24 se encontraban protegidos en la embajada de México en La Paz y habían solicitado un salvoconducto para abandonar el país como hizo su padre para viajar a la capital mexicana, donde se encuentra residiendo bajo protección del gobierno de Andrés Manuel López Obrador.

El varón es hijo de la docente rural Marisol Peredo. Nació en el Trópico de Cochabamba en 1995. Un dato interesante es que conoció a su padre a los 11 años, aunque los medios repararon en él recién tres años después, en 2009, cuando protagonizó una resonante entrevista en la que mostró las condiciones de pobreza y miseria en las que vivía y pedía ayuda para un tratamiento especializado para la enfermedad no especificada que padecía su madre.

Alvaro tenía entonces 14 años. Y frente las cámaras suplicó: “yo le pido a mi papá que me ayude, nada más que eso. … en toda mi vida no le he pedido nada”. Se le veían las lágrimas. Poco después se supo que la relación se recompuso, el joven se recibió como ingeniero civil.

La historia de Evaliz, de profesión abogada, también ha sido complicada. Cuando tenía apenas unos años, la madre Franca Alvarado Pinto, una militante política, denunció al ex presidente con el argumento de que no quería pasarle dinero y se negaba a reconocer la paternidad de la niña. La crisis continuó en la justicia que falló contra Morales obligándole a un pago mensual equivalente a 150 dólares que comenzó a cumplirse en 2002. Evaliz, como Alvaro, se reconcilió con su padre y lo solía acompañar a alguna de sus giras presidenciales.