Antes nos conformábamos con los grafitis nomás para expresar nuestros sentimientos deportivos o cargar a los rivales por una mala actuación. Los grafitis se siguen usando pero ahora se ha puesto de moda la pegada de afiches en las carteleras comerciales, cosa que cuesta su dinerillo. Los que hicieron punta en este asunto fueron los bosteros y los gallinas en Buenos Aires.
Hace unos años ya que, después de un superclásico o cuando alguno de los dos logra un título, aparecen las paredes de la ciudad enafichadas con mensajes de cargadas a sus eternos rivales. Pues la moda también llegó a Mendoza: los del Tomba se tomaron el encargo de burlarse de los de Independiente Rivadavia con varias piezas que no dejan de mostrar creatividad, por un lado, y crueldad, por otro.
Ahora, los de Independiente de Avellaneda se las agarraron con los de Racing con afiches que dicen, por ejemplo: “Nos diste un regalo una semana tarde pero a un hijo todo se le perdona”, o “Gracias por tantas alegría” y una B enorme encabezando el nombre Blanquiceleste, que es la gerenciadora de Racing. Hay otro donde se ve un gorrito de colación de grados y dice “promocioná en la Academia”.
Pero no terminan en esto los afiches cargadores. Al parecer, la cultura canchera del fútbol se ha pasado a la política, porque han aparecido afiches que muestran a Moyano con su hijo en medio de un campo y diciendo: “Algún día, hijo, todo esto será tuyo”.Otro que parodia la publicidad de una famosa tarjeta de crédito y que lo muestra a D”Elía bien vestido, cosa no muy común en él, y en un recuadro al costado dice: “Camisa negra Rigards, 28,50 pesos; reloj con alarma Montreal, 44,50 pesos; pantalón segunda selección, 51, 30 pesos, ser el dueño de la Plaza de Mayo no tiene precio”.
Firma la tarjeta Forni Card. Y un afiche con Néstor y Cristina al borde de la pileta retozando cual pudientes y chupando unos tragos bien suculentos mientras ella dice:”El día que seamos gobierno vamos a terminar con la explotación del imperialismo y el capitalismo”.Y Néstor que le contesta: “Como nos enseñó el Che, nuestra lucha será posible gracias al apoyo que nos darán los campesinos y toda la población rural”.
Digo, si la moda de los afiches continúa, tal vez se puedan ver afiches en nuestra ciudad con la foto de Celso diciendo:”Yo soy quien los tiene en Jaque”. O una foto de Ciurca vestido de policía diciendo:” Arriba las manos”. La guerra de los afiches está con nosotros, y nosotros, como los afiches, todos contra la pared.
