Luego de que el Gobierno autorizara en 2018 el funcionamiento de las plataformas digitales en Mendoza, la que mayor impacto tuvo a nivel local fue Uber, la primera en estar operativa en la provincia. Sin embargo, a un año desde que comenzó a trasladar pasajeros locales, tanto los usuarios como sus propios conductores tienen reparos en el balance que realizan.

A su vez, los taxistas continúan el reclamo contra esta plataforma, a la que consideran “competencia desleal”, debido a que sostienen que sus miembros no tienen las mismas exigencias que ellos para poder operar.

Por su parte, desde la empresa destacaron que sigue aumentando la cantidad de personas que utilizan la aplicación. De hecho, en Mendoza son 228.000 (entre usuarios y socios conductores) quienes la descargaron.

“Juntos ayudamos a que en el último año más de 700 familias puedan emprender y acceder a nuevas oportunidades económicas”, destacaron en un comunicado, celebrando el aniversario en la provincia. “Hicimos en kilómetros, el equivalente a cruzar más de 25.700 veces el Paso Fronterizo Cristo Redentor”, agregaron.

“Nos hizo daño”

Los taxis, que tuvieron un aumento del 45% en Mendoza este mes, perdieron al menos un 30% de los viajes que realizaban ante la llegada de Uber, según estimó Fernando Saez, titular de la Asociación Propietarios de Taxis y Remises de Mendoza (Aprotam).

“Uber nos hizo daño. Es una competencia desleal porque nosotros pagamos montones de impuestos, como los 931 de los obreros, porque todos están blanqueados, cuando los de ellos no. Y no es porque sean ‘asociativos’, como dicen, es porque están en negro y no hay quién los controle”, reclamó Saez, quien indicó que Cabify, otra aplicación de transporte, no tuvo tanto impacto en el mercado.

“Este ha sido un año muy malo para el taxi, pero no culpamos a Uber por eso, sino al Gobierno que nos fijó la tarifa: no pudimos competir. Si hubiésemos podido acomodarnos a las exigencias del servicio mejorando los ingresos, habríamos mejorado todo lo que nos han criticado”, aseguró Saez.

Conducir y viajar

Este mes la aplicación aumentó las tarifas, luego de que los choferes realizaran un paro en reclamo de los bajos salarios. De esta forma, la empresa llegó a su primer año en Mendoza con un clima tenso con sus “socios conductores”, quienes todavía sostienen que los ingresos son insuficientes y no se comparan con los de un viaje en taxi, según indicaron a este diario. 

El precio mínimo actualmente está en $75 y el sistema de cobro funciona con una tarifa variable, que depende de la demanda que exista en el momento en que se solicita el viaje, en relación a la cantidad de choferes. De esta forma, un viaje desde el aeropuerto hacia el centro de Mendoza puede pasar a costar de $170 a $250 en cuestión de minutos un día entre semana.

Aun así, distintos usuarios destacaron que sigue siendo una opción más barata que un taxi. “Este año he hecho unos 20 viajes con la aplicación. Comparado con los servicios tradicionales de transporte, los conductores son más amables y ese es uno de los puntos más fuertes, además de que sigue siendo económico”, evaluó Melisa Trinajstič, una joven que utiliza la app.

Uno de los puntos más criticados, al mismo tiempo, es la cantidad de espera que se genera en muchas ocasiones, debido a lo que tarda el conductor o a la falta de estos. Este reclamo suele ser más usual en turistas, quienes conocen la marca, pero esperan que tenga mayor disponibilidad.

“Tenía que viajar al aeropuerto en la mañana. No apareció ningún auto. Cuando por fin lo hizo y lo estaba esperando, de pronto canceló”, relató Fion Zou, una viajera de China que estuvo en la provincia hace una semana.